Noriega
Que el exdictador Manuel Antonio Noriega le hizo mucho daño a Panamá y con su conducta despótica provocó la invasión norteamericana de 1989, es un hecho incuestionable, pero también es un hecho que no deja dudas, que ha pagado y sigue pagando por los crímenes que cometió.
Noriega fue llevado a Estados Unidos, donde fue juzgado y condenado. En Panamá, también se le hizo juicio y fue condenado. En Francia tenía cuentas pendientes con la justicia y también pasó por las cárceles galas.
En la octava década de su vida, sigue preso en la cárcel El Renacer, por mandato de sentencias judiciales, mientras que en los estrados judiciales siguen andando otros procesos contra el ex hombre fuerte panameño.
Ahora, se ha querido hacer un escándalo con un video en el que aparece el exgeneral haciendo ejercicios en las afueras del penal de Gamboa. Hay quienes dicen que es una tramoya fabricada para desviar la atención pública, ante la excesiva lentitud del gobierno en resolver problemas graves como el inminente aumento de la energía eléctrica o el fracaso del control de precios de emergencias.
Lo cierto es que al margen de todo, Noriega es pasado, sigue detenido como debe ser, por lo que vez de concentrarnos en ese pasado oscuro, debemos concentrarnos en el presente, que no es muy halagüeño, con el fantasma de despidos masivos rondándonos, y otros problemas que afectan al panameño, sin que nadie dé visos de dar un paso adelante y tomar la iniciativa para resolverlos.
