Obstáculos
C ualquiera que trabaje en el interior tratando de promover planificación familiar se encontrará con obstáculos que sabotearán sus esfuerzos. Hay costumbres de centenares de años y
C ualquiera que trabaje en el interior tratando de promover planificación familiar se encontrará con obstáculos que sabotearán sus esfuerzos. Hay costumbres de centenares de años y un machismo enorme. Añada la falta de infraestructura de sanidad en sitios alejados, y pobreza extrema. Personalmente en los años setenta tuve que recorrer montes llevando el mensaje de la planificación familiar junto con otros compañeros. Encontramos realidades que no aparecen en los textos de Sociología ni Trabajo Social.
Eso del preservativo (condón) para evitar hijos no deseados y enfermedades sexuales no funcionaba. Varones orgullosos de sus potenciales señalaban que podrían mantener todos los hijos que hicieran. Además, ese caucho disminuía el disfrute de la relación íntima. Añada que no siempre se encontraba en los pueblitos de tres o cinco casitas. Otro programa impulsaba el uso de la píldora anticonceptiva en las mujeres. Se les daban dosis para meses. No era raro que al regresar al confirmar su uso... las encontráramos como abono en potes con flores. ¿Qué pasó? El varón impidió el uso de la píldora.
Varios me dijeron que no querían que sus mujeres controlaran su fertilidad. "Ahora mi mujer no me engaña porque tiene miedo de quedar embarazada y el niño salga con la cara del otro. Si toma la píldora, no hay seguridad que no ande con el vecino"... fue una de las excusas. Se trató de promover el uso de dispositivos en los órganos femeninos, pero los varones se quejaban de "pinchazos". O que la mujer usara alguna crema. Alguien me confesó: "cuando mi marido llega borracho de una vez quiere sexo. Si no le hago caso... ¡me da un puñetazo!". Si le hablábamos de una operación, la ley lo impedía en personas jóvenes.
Vi mujeres con veinte años, cinco hijos y un rostro parecido a una de cincuenta. ¿Y si la vida hacía que tuviera otra pareja?... "no le podrían dar hijos y sería un lío"... Imagino que hay otras historias curiosas sobre el fracaso de programas de planificación familiar en nuestro país. Lo que se vive aquí también ocurre en otros países. En la India les dan plata a los hombres para que se operen.
