Opinión - 06/5/16 - 12:00 AM

Ricos y legalistas

Por: Carlos Singares e Itzel de Singares Siervos del Señor -

Volvemos al pasaje del joven rico que pregunta a Nuestro Señor y Salvador cómo puede ser salvo, que se relata en Mcos 10:17-31, Mt. 19.16-30; Lc. 18.18-3. “Al salir Él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de Él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino solo uno, Dios. Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre.

Él entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud. Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.

Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!”.

Un amigo me preguntó qué hacía con la riqueza y si esta lo condena al infierno. Este pasaje es muy usado y torcido por los falsos apóstoles y sus sectas heréticas.

Amar a las riquezas en vez de a Dios, convertir la riqueza en el ídolo y objetivo de tu vida es pecado contra Dios. Hay hermanos que entre sus añadiduras Dios les ha dado abundancia de bienes.

Dios da todas las cosas para que las disfrutemos y punto. El tema es que quienes adoramos a Dios en espíritu y en verdad no anhelamos ser ricos de todas maneras. “Buscad el Reino de Dios y su justicia y todo lo demás será añadido”.

Pero debemos estar muy conscientes de que las arengas de los falsos profetas de riquezas son contrarias a la Palabra de Dios.

El joven rico declara falsamente, igual que los predicadores de la prosperidad diabólica, que guardaba los mandamientos de Dios, pero de hecho idolatraba su riqueza y desechó a Dios. Prefirió sus riquezas. (Continuará).