Silla
Milcíades Ortiz A garré una silla. En son de burla dije en voz alta: "Cuando el Canal sea nuestro me llevaré esto antes de que se
Milcíades Ortiz
A garré una silla. En son de burla dije en voz alta: "Cuando el Canal sea nuestro me llevaré esto antes de que se lo lleven otros". Varios de los presentes se rieron de la ocurrencia. Ya más serio indiqué que había experiencias de saqueos a propiedades que antes eran de norteamericanos. Para muestra las bases de Río Hato, Chepo, Pedasí, etc. No era el único panameño que hace años dudaba de que nosotros podríamos manejar el Canal cuando EE.UU. nos lo diera. Había quienes creían que algo sucedería para no hacer efectivo el tratado Torrijos-Carter.
Decían que lo primero que haría el Gobierno panameño era llenar de "botellas" y amiguitos las planillas canaleras. Como chiste alguien indicó que cerrarían las esclusas para hacer carreras de lanchas. Pero todo esto se evitó gracias a decisiones tomadas hace años. No me extrañaría que EE.UU. haya influido para evitar el mal uso del Canal, pues a ellos les conviene esta obra. Recuerde que existe una enmienda (Conssini) en los tratados que reafirma el papel "protector" de los gringos en el Canal.
Como periodista asistimos a conferencias de prensa sobre las disposiciones legales especiales para el funcionamiento del Canal en manos panameñas. En términos generales, se mantenían disposiciones administrativas y laborales de los EE.UU. Incluso los salarios eran más altos allí que en el resto de Panamá. Se alegó que eso era discriminatorio. Que se violaba eso de "igual salario para igual trabajo". Alguien dijo que esa ley era crear una "republiquita" dentro de Panamá.
El tiempo demostró lo acertado de esa ley especial. Lamentamos que parte de las tierras revertidas "se las dieron a las queridas" como se gritaba hace años en manifestaciones. Eso del "uso social" a favor del pueblo en el área canalera quedó en buenos propósitos. Solo políticos y gente de dinero puede vivir en las lujosas residencias y condominios de la ex Zona del Canal. Lo que nos debe llenar de orgullo es la efectiva administración del Canal. Ahora el Estado recibe muchos millones de dólares más que antes. A pesar de algunos problemas laborales, pronto tendremos la ampliación del Canal.
Hecho curioso: como periodista hace años entrevisté al destacado profesional Víctor Cruz Urrutia (padre). Me dijo que el cemento utilizado en el Canal tenía una efectividad de cien años (¿?). Otro ingeniero reafirmó esto, pero agregó que con buen mantenimiento se prolongaba la utilidad de ese cemento.
