Opinión - 18/7/14 - 10:56 PM

Transporte colectivo

Hace 5 años, después de ocupar la presidencia de la República, Ricardo Martinelli y su equipo de trabajo eliminaron los famosos “diablos rojos”, y compraron los buses

Luis A. George

Hace 5 años, después de ocupar la presidencia de la República, Ricardo Martinelli y su equipo de trabajo eliminaron los famosos “diablos rojos”, y compraron los buses de la ciudad capital a precio desde $25,000 hasta $75,000 para introducir los transportes Mi Bus; los cuales después de más de 4 años han ofrecido al usuario un transporte deficiente.

Los usuarios dicen estar cansados de recibir estos servicios negativos, que los imposibilita para cumplir con sus importantes tareas familiares y de trabajo, salud, entre otras.

Las quejas contra el mal servicio de Mi Bus se han extendido hasta las autoridades de la ATTT y el periodo presidencial del presidente Martinelli, con resultados negativos. Esta difícil situación que confrontan los usuarios tiene ribetes de monopolio por parte de esta empresa, que incumple los objetivos por los cuales se puso en circulación y no acepta la competencia de otros medios de transporte colectivo para ayudar a los usuarios a solucionar este atroz problema social.

Por estas razones, la mayoría de los usuarios del transporte colectivo se solidarizaron con la competencia del servicio pirata porque estiman que es una solución para obtener la paz y la tranquilidad en este vital y necesario servicio del transporte colectivo en la ciudad de Panamá.

Estiman que los busitos significan una competencia leal porque Mi Bus no hace ni deja hacer, dicen la mayoría de los usuarios; quienes les piden su apoyo a las autoridades competentes. El monopolio cuando no es efectivo, debe cubrirse con competencia para mejorar el servicio, dicen los usuarios.