Transporte y piratas
El transporte pirata surgió por el deficiente servicio que ofrecen tanto el metrobús como los taxistas.
El metrobús tiene la grave falla de la demora en la frecuencia del servicio que obliga al usuario a permanecer más de media hora en la espera de un vehículo.
Los taxistas abusaron del pobre usuario por décadas con sus altas tarifas y el tradicional “no voy”.
Si bien es cierto que algunos piratas abusan con una tarifa algo excesiva en las rutas si se compara con el pasaje del metrobús, esto se compensa con una llegada más rápida al destino.
Si se compara con los taxis, los piratas representan un ahorro para el usuario que paga $1.00 o $1.50 por un viaje que en el transporte selectivo le tumban entre $4.00 y $6.00.
Lo cierto es que el transporte ilegal surgió por el mal servicio y constituye una especie de venganza del usuario frente al abuso del que ha sido sometido.
Para colmo, el jefe del Ejecutivo promete legalizar a los piratas y luego su director de la ATTT lo desmiente. Ahora el país, que debía gozar de la tradicional “luna de miel” de 100 días a todo gobierno que se estrena, ya en menos de mes y medio enfrenta tranques y protestas.
Claro que hay que defender la inversión privada, pero el metrobús y los taxistas son los responsables directos del surgimiento de los piratas. Esto solo desaparecerá cuando se brinde un transporte público eficiente y un selectivo con tarifas accesibles.
El metrobús debe mejorar la frecuencia, y los taxistas tienen que reinventarse. Por qué nunca se les ocurrió ofrecer un servicio con busitos con rutas establecidas y con tarifas económicas. ¡Hay que pensar e innovar. La cabeza no es solo para el cabello y el sombrero!
