Opinión - 23/7/14 - 11:47 PM

Velocidad

Quien tuvo la oportunidad de transitar el pasado fin de semana por la zona cercana al estadio Rod Carew pudo observar el accidente entre un camión y

Alfonso Zamora

Quien tuvo la oportunidad de transitar el pasado fin de semana por la zona cercana al estadio Rod Carew pudo observar el accidente entre un camión y tres vehículos que dejó un saldo de tres heridos, en tanto que a la altura de El Cristo de Aguadulce, en Coclé, un cisterna cargado con gasolina se incendiaba luego de haberse volcado.

A estos dos eventos debemos añadir el que ocurrió en el sector este de la provincia de Panamá, en el que murieron tres personas.

Se dice que el consumo de alcohol, el manejo desordenado y los desperfectos de los vehículos son las causas de estos accidentes, aunque podrían considerarse otros elementos más relacionados con la personalidad del individuo.

En el país se han construido carreteras y se ha mejorado la red vial de la ciudad capital, sin que estas acciones se hayan complementado con un componente de educación vial, en las que se hiciera énfasis a las señales de tránsito y la cortesía en el manejo.

Podemos decir que en la carretera Divisa-Las Tablas se han instalado letreros bien visibles que destacan la velocidad máxima a la que se puede conducir; sin embargo, los conductores los ignoran y la prueba de ello es el elevado número de infracciones aplicadas durante los fines de semana.

Otra situación que debe ser considerada por las autoridades es la alta velocidad a la que circulan los vehículos por las calles de las urbanizaciones residenciales, algo completamente irresponsable y hasta perverso por el peligro en el que pueden ser puestos sus moradores.

La realidad es que estamos mostrando una conducta sumamente irresponsable y un absoluto desprecio por la vida, sobre todo cuando viajamos al interior del país o a las playas bajo los efectos del licor. La verdad es que nos gusta complicarnos la existencia.