Críticas por atención
Las mujeres en estado de embarazo que acuden al hospital Nicolás Alejo Solano deben aguardar por horas antes de ser revisadas por los galenos e ingresadas al área de Ginecología.
Esta situación fue criticada por los esposos de algunas de las mujeres embarazadas que se encontraban en este centro médico o que requerían ser trasladadas a un hospital de tercer nivel.
Intranquilo y molesto, Juan José Fuentes dijo que su esposa llevaba horas en espera de una ambulancia que la trasladara a la capital para realizarse un examen del corazón antes de practicarle una cesárea.
El temor de Fuentes a perder su hijo era mayor debido a que los médicos del hospital daban una fecha de nacimiento distinta a la precisada por el doctor que atendió el embarazo.
Ese temor se hizo realidad en una embarazada que ingresó a este hospital procedente de una clínica privada. Luego de practicarle un ultrasonido, se diagnosticó el óbito del neonato.
La familia responsabilizó de esta muerte a los galenos del hospital Nicolás Solano, alegando la demora en la atención médica y el papeleo por el ingreso.
No obstante, el director médico de este hospital, Secundino Sugasti, indicó que en este caso, la embarazada fue atendida de forma expedita y realizado el ultrasonido.
El examen reveló que la criatura ya estaba muerta al ingresar a este centro médico. El ultrasonido practicado en la clínica privada dio el mismo diagnóstico, dijo Sugasti.
Estos esposos esperan que la situación de brindar una mejor atención a las embarazadas pueda cambiar en los próximos días.
