Opinión - 30/6/17 - 12:00 AM

Aniversario

Por: Por: Alfonso Zamora Periodista -

Este lunes 26 de junio se cumplió un año de la inauguración del Canal ampliado, sin que fuera resaltada la lucha generacional por su reversión y se destacara solo los barcos que han pasado y su tonelaje.

Asimismo, la nueva generación de periodistas estaba más preocupada por los estados financieros, sin que mencionara lo que representa para los panameños haber construido el nuevo Canal.

Ignorar el pasado es borrar la historia de patriotismo de un pueblo que se enfrentó al país más poderoso del mundo y con ello definió su identidad nacional.

La generación que luchó por nuestra soberanía no tiene nada en común con la de hoy, sumida en la banalidad y la indiferencia.

De aquellos tiempos pueden recordarse la Federación de Estudiantes de Panamá (FEP), Unión de Estudiantes de Secundaria (UES) o la Unión de Estudiantes Universitarios (UEU), que jugaron un papel relevante en la lucha contra el colonialismo.

Sin restar importancia a la siembra de banderas, los mártires del 9 de Enero o la decisión del presidente Roberto Chiari de romper relaciones con Estados Unidos, la ampliación del Canal representa un punto medular de nuestra historia.

Incluso dos militares se involucraron, Remón Cantera, quien dijo “ni millones ni limosnas, queremos justicia”, y Omar Torrijos, “no quiero entrar en la historia, sino en el Canal”.

Quienes administran la ruta acuática parece que no han descolonizado su pensamiento, por lo que su ignorancia los lleva a tener prejuicios contra los pasajes que se recuerdan de aquellos eventos.

El primer año de la ampliación pasó, como cualquier cosa, sin la emotividad patriótica que convirtió un sueño realidad.

No es extraño que tapar la verdad y el precio de la reversión de este estrecho, conduzca a los panameños del mañana a la privatización del Canal.