Avatares políticos
La lucha política tiene sus avatares y quienes la emprenden en determinado momento tienen a los astros en contra, pero a pesar de ello, con fe y voluntad logran prevalecer. La historia está llena de ejemplo de dirigentes que afrontaron la persecución, el exilio, la cárcel y finalmente la vitoria.
La historia panameña es rica en ejemplos: en 1903 a Belisario Porras, la Corte Suprema le retiró la ciudadanía panameña por oponerse a la separación de Colombia. Al final, Porras fue tres veces presidente de la República.
En su azarosa vida política Arnulfo Arias en más de una ocasión estuvo preso en la cárcel Modelo y fue juzgado por la Asamblea. Al final se impuso el liderazgo del también tres veces presidente elegido por el voto popular.
Al primer designado Ramón Guizado lo acusaron de ser el autor intelectual del magnicidio de José Remón Cantera fue juzgado y condenado, cumplió pena de prisión en La Modelo, al final el juicio fue anulado y recuperó la libertad con su honor personal intacto.
El caso de Omar Torrijos, con algunos matices asimilables al liderazgo, depuesto por sus cofrades, pudo regresar al país en diciembre de 1969 y consolidar su liderazgo dentro del cuerpo armado.
Para Ricardo Martinelli, expresidente, líder de partido Cambio Democrático y jefe de la oposición panameña (todo por derecho propio), la coyuntura de su detención en Estados Unidos es parte de los avatares del político que temporalmente está en una situación desfavorable, pero los vientos no soplan por siempre en dirección adversa.
Con el talante de Martinelli, el apoyo del pueblo y la organización de su partido, no duden que el líder se renacerá y así como Arnulfo fue de la cárcel a la Presidencia, así mismo verán a un Martinelli más fortalecido pos las pruebas y avatares.