Opinión - 02/7/17 - 12:00 AM

CARLOS FRANCISCO CHANG MARÍN 1922 - 2012

Por: José Morales Vásquez vmorales037@outlook.com -

Hablar de Carlos Francisco Chang Marín es hablar de la propia historia de la provincia de Veraguas, tan grande que ni los dos mares uno con sus apacibles aguas del Pacífico y el otro con sus torrentosas aguas del Atlántico pueden contener.

Escritor, cuentista, dramaturgo, poeta, político, periodista, maestro, músico y pintor, quizás crean que son muchos atributos para un solo hombre; pero la realidad es que (Chico) Chang Marín fue eso y mucho más. Pero lo que nos ocupa hoy es su pasión pictórica, su amor por la patria plasmada en madera, lienzo o papel.

Hombre que se destacó tanto por sus ideologías como por los exilios ocasionados en los albores del nuevo siglo, firme nacionalista, encantado de su pueblo; sufrido por los sinsabores que muchos panameños quizás en silencio o quizás en las calles también sufrieron, como lo fue su país ocupado por una nación extranjera y los poderes gubernamentales que tanto ayer como hoy han sido ostentados por la maquinaria oligárquica que oprime, esclaviza, manipula, excluye, persigue y condena a las clases menos favorecidas de esta gran nación.

Tal vez vetado por los medios que no le permitían expresar sus disgustos en las primeras planas de los periódicos o en los programas televisivos que respondían a intereses que contradecía sus ideologías, se refugiaba en sus centros sociales (las Cantinas de la Placita San Juan de Dios en el corazón de su provincia y se desahogaba imprimiendo en sus cuatro paredes escenas de las labores cotidianas) como una manera de sosegar su ira y descontento con lo que le ocurría a su pueblo.

Quizás mientras pintaba;- su mente componía una de las famosas piezas de grata recordación- “Tío Caimán”, “Estómago no Llores”, “En ese pueblo no matan a nadie”, “El Cholito que llegó a General”, “Victoriano Lorenzo, Primera Víctima del Canal Norteamericano”- entre tantas otras.

Sus trabajos artísticos son los menos conocidos, pero que existen y tenemos que rescatarlos, exaltarlos y conservarlos como patrimonio de la nación. Siempre me hago esta pregunta ¿Qué ocurrirá cuando desaparezcan las Cantinas de la Placita en Santiago?; al desaparecer esos locales, sin dudas desaparecerán los murales donde se pueden apreciar los campesinos cortando caña, los bueyes arando la tierra o las mujeres lavando en el río.

José Morales Vásquez.

Las siguientes anotaciones son tomadas de: http://vidachangma.blogspot.com/ Nació el 26 de febrero de 1922, en Los Leones, pueblo ubicado en el corregimiento de La Colorada, en la provincia de Veraguas. Sus apellidos son Chang y Marín, pero el escritor firma sus obras como Changmarín. Su madre, Faustina Marín era cantalante de tambor, y su abuelo, Valentín Marín, tocaba la guitarra bocona y cantaba décimas. Esto influye en la posterior obra de Changmarín.

Hizo sus estudios primarios en la escuela Dominio del Canadá en Santiago y la secundaria en la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena, donde obtuvo el título de maestro de escuela primaria en 1943, y en la Universidad de Chile hizo un año de estudios de pintura. Fue presidente de la Asociación Nacional de Poetas de la Décima, desde muy joven la literatura fue su gran pasión, comenzó a escribir cuentos y poemas. Changmarín es escritor, pintor, educador y periodista.

Carlos Francisco Changmarín es un hombre nacionalista, político y, sobre todo, defensor de lo panameño. De ascendencia china, este connotado escritor se ha dedicado a resaltar la cultura a través de sus escritos. Sus obras hablan de la patria, la historia, las clases sociales y el Canal de Panamá. También le canta a la naturaleza: a los árboles, las frutas y verduras, a las aves y otros animales. Autor de una brillante producción literaria en la que predomina su preocupación por los asuntos políticos y la problemática social del momento, está considerado como una de las voces más destacadas de la literatura centroamericana del siglo XX adscrita a un firme compromiso ideológico.

CONTINÚA.