Cerco antidemocrático
Que no se llame a engaño el pueblo panameño, el gobierno de Juan Carlos Varela transita por los senderos de una dictadura “blanda”, es decir aquel tipo de régimen autoritario y dictatorial, que empero mantiene una apariencia de legalidad formal, pero que en la práctica atenaza las libertades públicas.
Buen ejemplo de esto son los dichos de la Procuradora Kenia Porcell, quien dice que dentro del mamotreto judicial montado por el Consejo de Seguridad para desprestigiar a la editora Panamá America S.A. “respetarán la línea editorial y el medio no será cerrado”, dice.
Ni falta que hace. El solo hecho de abrir expedientes contra un medio de comunicación, trae aparejada insospechadas consecuencias en la vida económica de dicho medio, ya que crea las condiciones para imponer un cerco y aniquilarlo.
Lo dicho por Porcell no es más que un acto de hipocresía política, ya que incluso los llamados que hecho por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y organismos de protección a periodistas a que respeten la libertad de prensa y no se metan con los periódicos, han caído en saco roto por parte del gobierno varelista.
No señora Porcell, usted no va a cerrar a Epasa, eso sería demasiado burdo, demasiado obvio, lo que usted pretende es ahogar a la empresa editora de tres periódicos de amplia circulación, que en sus columnas han desnudado la corrupción del varelismo.
Pareciera que al presidente Varela le gustaría tener como directores de Crítica, El Panamá América y Día a Día a los sus acólitos José Luis Varela, Adolfo Valderrama y Jorge Iván Arrocha, que todos los días lo adulen y titulen que su gobierno es lo más grande del mundo.
La dictadura “blanda” de Varela, no ha podido doblegar a Epasa, cuyos diarios tienen amplia aceptación popular y el mejor homenaje de credibilidad, es siempre la creciente demanda por nuestros productos informativos, por parte de la opinión pública nacional.