Impunidad
La Comisión de Credenciales de la Asamblea Nacional de Diputados, recientemente, archivó 6 denuncias presentadas contra los magistrados de la Corte Suprema de Justicia. El presidente de esta comisión legislativa es el diputado oficialista Jorge Alberto Rosas.
El mismo Rosas, de quien se ha revelado que su firma de abogados, casualmente llamada Rosas & Rosas, fue favorecida con $2 millones de dólares por parte de la controvertida constructora brasileña Odebrecht.
A los diputados, los investigan los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y a los magistrados los investigan los diputados.
Tal parece que estamos ante un “cambalache”, título de un conocido tango, en el que la letra, en este caso, sería: “tú no me investigas a mí y yo no te investigo a ti”.
El pueblo panameño no es pendejo, la maniobra de Rosas de archivar las denuncias contra sus investigadores, en una eventual denuncia penal ante la Corte Suprema, por esos milloncejos que le dio Odebrecht a su firma es clara: yo los ayudé, ayúdenme a mí.
Lo cierto es que, con esta actitud, lo que queda al descubierto es la impunidad con la que actúan los políticos del patio, coludidos con los estamentos que por ley deben fiscalizarlos y que, en la práctica, se convierten en cómplices de actuaciones corruptas.
Mientras se afianza la impunidad, continúa la persecución y la intimidación contra quienes no se cuadran a este estado de cosas corruptas en el que se han convertido las instituciones nacionales.