Indignación ante ineptitud
Seguramente, cuando el supremo juez de la historia tenga que dar el veredicto final, lo hará sentenciando a la administración de Juan Carlos Varela a ser considerada como la más ineficiente de toda la historia republicana.
Es triste, porque las consecuencias de la ineptitud pública y privada la sufrimos todos los panameños, sin distingo de banderas políticas.
Los pagos con dinero público de tratamientos de salud a políticos y altos funcionarios que ganan jugosos sueldos ha causado una indignación nacional, sobre todo porque estos personajes tienen dinero para costear sus propios tratamientos.
Ahora sale a relucir que una alta funcionaria de la Presidencia y colaboradora de Varela en su empresa licorera también fue beneficiada de la sinecura.
En Panamá hay centenares de personas VIH positivos que tienen que mendigar para comprar sus retrovirales, hay miles de diabéticos, otros miles necesitan de sus medicamentos para la hipertensión, hay niños como la veragüense Milagros Vásquez, cuya familia, -gente pobre- pide ayuda desesperadamente.
¿Será que en el gobierno de Varela, las partidas no alcanzan para comprar medicinas para la gente humilde?, ¿será que solo financian tratamientos de banda gástrica a políticos y altos burócratas del círculo varelista?
Señor presidente, usted tendrá la “facultad”, como ha repetido en varias ocasiones, de darle dinero de la partida discrecional a quienquiera, pero debe convenir que es una inmoralidad soltarle alegremente plata, que es parte de los impuestos que pagamos todos, a políticos, que pueden pagar sus propios tratamientos.
Mientras el Gobierno da dinero al alma máter de los altos funcionarios, el pueblo sufre por la falta de servicios de salud de calidad, sufre por la incapacidad de los estamentos de seguridad para combatir el delito.