Opinión - 28/6/17 - 12:00 AM

La sabiduría

Por: Roquel Iván Cárdenas Catequistasempergaudens@gmail.com -

El Evangelio según San Mateo nos narra cómo Jesús nos dice: "Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla".

En este texto pareciera que Jesús está condenando la sabiduría y el conocimiento. Sin embargo, san Lucas nos narra cómo Jesús desde su infancia va creciendo en sabiduría y en gracia, además en otros textos vemos cómo Él alaba al hombre prudente, sabio, que sabe construir su casa sobre la roca.

También podremos ver en la historia de la Iglesia una larga lista de hombres sabios y muy santos también. Entonces no podemos caer en la interpretación errónea de pensar que una persona entre más ignorante, entonces eso le da mayor facilidad para encontrar las verdades que vienen de Dios.

El tema lo podemos aclarar unos versículos más adelante cuando Jesús nos habla de una revelación que el hombre no la puede adquirir por sus propias fuerzas, por lo tanto, requiere de una disposición interior que no depende del conocimiento, sino de su apertura de corazón.

Jesús en este texto está hablando de apertura de corazón, que han mostrado la gente con menos educación y que le ha permitido conocer los misterios de Dios. Por lo tanto, el Señor en este texto no está ni alabando la ignorancia ni la falta de estudio, sino que está diciendo que es necesario una disposición o apertura del corazón para conocer las verdades del Evangelio. La soberbia es muy fácil de cultivar para las personas muy estudiadas y eso les bloquea el camino hacia Dios porque es conocido el texto que nos dice que: “el Señor resiste a los soberbios”.