Las cosas que, afortunadamente, ya no llegó a ver mi padre
En agosto, mi papá —Dumas— cumplirá cuatro años de muerto. Han sucedido muchísimas cosas desde aquel día. Cada vez que logro algo positivo, pienso, “ojalá mi papá lo hubiese visto”; sin embargo, cuando me sucede algo malo; me alegro de que no le tocó sufrirlo.
También me ocurre en otros aspectos de la vida. Aunque mi padre siempre se dedicó a su arte y no tuvo intereses en hacer carrera política; no significa que no le interesaba el país, al contrario, los sucesos de nuestra sociedad le afectaban (para bien o para mal).
No tengo una lista de cada cosa que me hubiese gustado que mi papá viera o, por el contrario, de lo que me alivia que no vio. No obstante, con lo que está pasando en los últimos tiempos (social y económicamente) en Panamá, aumentan las veces en que pienso “¡qué bueno que a mi papá no le tocó ver esto!”.
Todos hemos perdido a alguien importante. Tómese un momento y piense: ¿Cuántas cosas han sucedido últimamente que les alegra que ese ser querido no llegó a ver? ¿Es esa la sociedad que queremos, donde son más las cosas que nos avergüenzan que las que son motivo de orgullo?
Te invito a hacer un ejercicio: Elaborar la lista de aquellas cosas que ese ser querido que partió no pudo ver, de aquello que quisieras que hubiera visto y, por último, de lo que te alegras que ya no presenció. Aquí dejo la mía. Si deseas, puedes compartir la tuya en la sección de comentarios.
Las cosas que mi papá ya no vio:
1. La inauguración del Canal ampliado.
2. El restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos.
3. La Línea 1 del Metro.
4. El proceso de paz en Colombia.
5. Spotify (mi papá era melómano, por eso tiene lógica).
Las cosas que me hubiese deseado que mi papá viera
1. A mi mamá envejecer.
2. El nuevo trabajo de mi mamá y lo feliz que se siente en él.
3. Que, tras mi abrupta salida del Teatro, encontré en el periodismo una profesión que me apasiona y me hace feliz.
4. Los premios que me he ganado por el ejercicio de mi profesión.
5. Cómo se resolvió el principal tema pendiente tras la muerte de mi abuela.
Las cosas que, afortunadamente, se libró de ver:
1. Mi diabetes y los malos ratos que esta me ha provocado.
2. La muerte de mi otra abuela, de algunos de sus amigos y personas queridas, así como de varias de nuestras mascotas (que amó tanto e hizo parte de nuestra familia).
3. El desgaste de la clase política, las instituciones y la sociedad panameña.
4. La desaparición por completo del mundo de la música. como él lo conocía.
5. Los problemas en que me meto por culpa de mi profesión.