Opinión - 01/7/17 - 12:00 AM

Matraqueo

Por: Carlos Christian Sánchez Columnista -

Llegamos a la mitad del año. En dos años, exactamente, termina el gobierno varelista. Como es de esperarse, el mandatario de turno mantendrá el control del Órgano Legislativo gracias a “matraqueo” de los diputados panameñistas que, esgrimiendo la amenaza de abrir expedientes de las partidas circuitales de 2014, una mayoría de disidentes del CD y PRD votarán por la candidata favorita capireña. La política es sucia; así lo entendió Julio César, cuando Bruto metió la daga a traición.

Será más de lo mismo lo que vendrá en el periodo legislativo 2018 - 2019. La Asamblea Nacional de Diputados está manchada y condenada por la turbiedad de las denuncias de las fundaciones. Es ciega, sorda y muda ante los problemas nacionales. Sus miembros solo piensan en garantizar sus espacios en sus circuitos, ahora que estamos a 22 meses de las elecciones generales. La campaña ya viene.

¿Qué se puede esperar de los diputados que contratan a una persona para sacarle una especie de diezmo y ganarse un porcentaje considerable a costa del funcionario eventual? El clientelismo seguirá reinando en los circuitos uninominales y plurinominales porque al elector panameño se le acostumbró a recibir prebendas. Para nada sirvió la descentralización, puesto que incluso muchos alcaldes y representantes de corregimiento responden al diputado de sus sectores.

En otro ámbito, este Parlamento se ha prestado para atacar a la libertad de prensa. Desde allí salieron los tiros de gracia contra la Editora Panamá América (Epasa), cuando diputados varelistas crearon la tramoya para buscar la forma de cerrar ese grupo de medios, opositor al gobierno de turno. No olvidemos también que, de vez en cuando, ante la presión de la opinión pública por la pésima administración gubernamental, salieron algunos “brillantes” legisladores a sugerir censura previa de las redes sociales o los periodistas que publican las denuncias del pueblo.

En 24 meses, habrá una nueva realidad política en Panamá. El 5 de mayo de 2019 tendremos que renovar la Asamblea y las 71 curules disponibles. Pero, sobre todo, escoger a un nuevo presidente de la República, el cual es realmente quien domina los hilos de todo el poder estatal. Desde ahora, pensemos bien a quiénes pondremos al frente del Palacio de las Garzas, al igual que los que nos representarán como diputados, alcaldes, representantes de corregimiento y concejales. Si alguien hizo su trabajo de forma óptima, entonces demos luz verde a su reelección. De lo contrario, busquemos nuevos dirigentes y verdaderos líderes comunitarios que den alternativas renovadoras a la política criolla.

De paso, no les recomendamos votar por los oportunistas del “MOTTIN”. Gracias a ellos, ningún candidato “independiente” volverá a salir, por su alianza al varelismo. El panameño aprendió la lección, y en 2019, volveremos a sacarnos el clavo. ¿Apostamos? Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigas y amigos...