Mentiroso, mentiroso
Ha sido una semana para olvidar para el varelismo. La encuestadora Dichter & Neira, que publica la televisora oficialista de la Tumba Muerto, reveló que la popularidad del mandatario de turno está por el suelo, marcando 40% con un bajón de 6 puntos, desde abril pasado. Un factor preponderante es la inseguridad, incidiendo en la opinión pública como elemento negativo de la gestión de gobierno panameñista.
Como era de esperarse, los geniales asesores de comunicación del Palacio de las Garzas intentaron desviar la atención a este descalabro de la imagen del presidente, divulgando una alerta roja “chimba”, avisando que Interpol está requiriendo al expresidente Ricardo Martinelli por el caso de las escuchas telefónicas. Al parecer, la información parece que no tiene sustento si notamos que el portal web de la agencia internacional ni siquiera ha publicado el supuesto aviso.
Otra cereza más al pastel es la amenaza del Gobierno varelista de meter preso a quienes divulguen información falsa en las redes sociales, según lo dispone el Artículo 260 del Código Penal. Esto, según las autoridades de turno, ante la circulación de cadenas en Whatsapp con audios, fotos y videos denunciando hechos delictivos, con el propósito de generar un ambiente de zozobra en Panamá. A buen entendedor, los “mentirosos” irán directo a La Joyita y Punta Coco.
Desde 2014, este gobierno “transparente” no ha cesado en sus intenciones de poner controles a las redes sociales para mantener el monopolio informativo de los medios afines al varelismo (TVN, La Prensa, Mi Diario, Estrella, El Siglo). Una y otra vez, algunos diputados pro oficialistas sugirieron regular todo lo que se redacta porque en San Felipe no toleran las críticas. Todos esos esfuerzos fracasaron, pero no se quedaron quietos.
Ahora, el otro lanza amenazas para censurar la libertad de expresión y evitar que la prensa crítica, reforzada en las redes sociales independientes, divulgue la creciente corrupción en el gobierno de turno. La excusa es la difusión del temor en la población, cuando es responsabilidad de las autoridades frenar la creciente ola de delincuencia en el país.
Si hablamos de “mentirosos” que usan medios o redes sociales para difundir falsedades, ¿por qué no detienen al “político” que prometió cielo y tierra en las elecciones de 2014, vendiéndonos la frase “Panamá Primero”? ¿Acaso no nos mintió con sus $58 mensuales de ahorro en la canasta básica? ¿Y qué del ministro que niega la existencia de huecos en las calles panameñas?
Alertamos a Panamá y el resto del mundo de las intenciones del gobierno varelista, de callar las voces críticas al sistema. Quieren impedir el derecho universal de los ciudadanos a estar informados. Pero tapando el sol con la mano no lograrán ocultar la verdad. Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigos...