Opinión - 25/6/17 - 12:00 AM

¿Qué le dijo Trump a Varela?

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Por: Julio César Caicedo Mendieta

Supuestamente su excelencia Trump le habló al presidente Varela de Venezuela, Cuba y a lo mejor algo de Colombia. Tengo entendido que le recordó a nuestro mandatario la imposibilidad cuando le toque actuar como presidente de un país democrático con un gobierno medio perseguidor, de imitar ni en sueños al presidente de Colombia que se dejó marear con el acuerdo habanero Farc Santos, en donde el pueblo colombiano no recibe nada y a cambio los guerrilleros recibieron miles de prebendas. Y así, la hermosa tierra de mis abuelos al contrario si continúa tan permisiva con estos dogmáticos del fracaso y la mentira, recibirá más horrores y calamidades dentro de poco.

Trump, mientras Varela escuchó como tigrillo “trepao”, antes de decirle para qué fue llamado, tocó el tema del inocente acuerdo que firmó Obama con el sistema cubano. Compromiso que no mejoró en nada a la mayoría de los isleños de Martí, que después de 58 años están acostumbrados, al parecer, a vivir como vacas tabuladas, pero con hambre de todo. Ese efímero trato pegado con saliva de loro a la historia fue bueno solamente para unos pocos militares y políticos del partido único, que son los que se adueñan de la mínima migaja de valor que cae en estos momentos por esas playas devaluadas. Por eso Trump me imagino sin consultar con nadie, lo arrugó y lo tiró al tinaco.

A mí me parece que Trump ha llamado a nuestro presidente para conversar muy seriamente sobre temas trascendentales de lo que se nos viene encima. Trump no habla pendejadas ni tiene tiempo para perder creyendo en pajaritos ni en montarse en Rocinante para cabalgar atacando gigantes. Trump es como Sancho Panza, más interesado que un israelí. Esa reunión histórica se desarrolló como acostumbran los gerentes de ventas de las grandes empresas. Pues Cuba, Venezuela y Colombia ya tienen su destino labrado por ellos mismos, así que Varela salió bien librado de esa reunión porque si Trump tiene praxis en ventas megamillonarias, Varela piensa como un buen cantinero.