Triunfo
Desde el primer momento en que los trabajadores del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) conocieron de la existencia de un proyecto de ley que pretendía dar en concesión algunos servicios de la entidad, lucharon en las calles con el mismo y a la postre triunfaron.
Se ha hecho público la intención “del padre de la criatura”, el diputado oficialista Juan Carlos Arango, de retirar el proyecto, siempre insistiendo en el mismo no buscaba la privatización. Nos parece una decisión prudente, porque nadie quiere que el Idaan quede en manos privadas, aunque se insista que no es así.
Los trabajadores del Idaan siempre manifestaron que detrás de este proyecto hubo el solapado interés en tercerizar o consecionar el servicio, ya que independientemente del nombre, la idea era que saliera de la esfera pública e ingresara a la privada.
Empero el problema del mal servicio persiste y no es culpa de los trabajadores, que son subalternos de las sucesivas administraciones, que han carecido de una visión estrategica para hacerle frente a la falta del vital liquido, en los cordones de miseria alrededor de la urbe metropolitana.
Es necesario elevar el problema del abastecimiento de agua a tema de seguridad nacional. En el pasado reciente, hemos visto las funestas consecuencia cuando se suspende el suministro, aunque sea por unas pocas horas.
La creación de un cuerpo jurídico moderno, que dote al Idaan de la necesaria flexibilidad para administrar inversiones, la necesidad de un administrador con conocimientos técnicos y que no sea nombrado para llenar un puesto o por un favor político, es imperante para sacar a la institución del atasco en que se encuentra.
El agua, insistimos, es un tema de seguridad nacional, y debe ser abordado con voluntad, talento y capacidad. En vez de andar persiguiendo opositores, que el gobierno se ponga en la pila con la problemática del vital liquido. ¿Será mucho pedir?.