Vacaciones
¿No han notado que los presidentes casi nunca usan su mes de vacaciones al año? Le hice esa pregunta a alguien y reído me dijo que era porque algunos de ellos se la “pasan “hueseando” en eternas vacaciones”. Otro aseguró que lo hacían porque querían acumularlas y cuando dejaran el cargo recibir varios miles juntos. Dije que, a excepción del señor Endara, todos los otros mandatarios de esta época han sido ricos y millonarios. Con malicia politiquera me insinuaron que esos presidentes no querían dejar todo un mes al vice, no vaya a ser que les “quite la silla” o muestre que es mejor que el principal. Hasta se afirmó que si el vice ocupa mucho tiempo la silla, no podrá aspirar a presidente después (¿?).
Esta curiosidad no tiene intenciones de fregarle la paciencia a nadie. Surge de estudios de Sociología del Trabajo, que resaltan lo importante de las vacaciones para el buen desempeño de cualquier cargo. También la Psicología Laboral indica que luego de las vacaciones, se habrán “recargado las pilas”, como dicen ciertos en el poblado de Mata Ahogado de El Valle de Antón. Ese descanso hará que rinda más y tenga mayor voluntad de trabajar. Por eso también es necesario el descanso de fin de semana… Mi mente se fue por el “túnel del tiempo”. Comenzaban los años noventa y fui elegido decano de la Facultad de Comunicación Social. Realizando la realidad administrativa, noté que algunos funcionarios habían acumulado más de cinco meses de vacaciones. Varios de ellos me explicaron que así se resguardaban de que si los botaban, no se fueran sin un real de prestaciones, como sucedía en ese momento. Expliqué lo negativo de este “ahorro” y di órdenes que fueran tomadas las vacaciones acumuladas. Y yo tomé las mías.
Ahora pienso que a lo mejor algunos funcionarios y politiqueros “meten la pata” a cada rato porque no toman sus vacaciones. No aprovechan para hacerse una “limpieza mental” que mejore su rendimiento. Pero toda regla tiene su excepción, me enseñaron en secundaria. Estos planteamientos científicos no funcionan con algunos sujetos en Panamá. Allí tenemos a los honorables diputados. Varios no solo usan las vacaciones legales, sino que por su falta de rendimiento pareciera que ellas no acabarán… Antes, en Japón, no tomar vacaciones era señal de querer el cargo. Ahora esa idea está cambiando… (Dice el Cholito Mesero de Santana que quisiera ver a la vice en la silla para ver si lo hace mejor…).