Crecida del río Sena obliga a cerrar 15 accesos y aplican la alerta amarilla
La mayor crecida registrada del río Sena en tiempos recientes se produjo en 1910, cuando superó los 8 metros.
La crecida del río Sena a su paso por París ha alcanzado este martes un pico de 3.54 metros de altura en torno al mediodía, fenómeno que ha obligado a cerrar una quincena de accesos al río y mantener la "alerta amarilla" de precaución en toda la región parisina.
El servicio francés de vigilancia de crecidas fluviales, llamado Vigicrues, registra desde el pasado jueves un aumento del nivel del agua en el río Sena en el tramo parisino que parece haberse estabilizado este martes y que podría mantenerse en los próximos días.
"Tras los episodios de lluvias de la semana pasada y este fin de semana, los niveles del Sena en París han ido en aumento", afirma el servicio, que atribuye las crecidas a la "propagación de ondas" desde las cuencas del Marne, del Yonne y del Loing; tres afluentes del río.
Esto obligó a toda la región Île-de-France, que comprende el Área Metropolitana de París y sus alrededores, a una vigilancia mayor de lo habitual a su paso por París ante posibles subidas "repentinas o peligrosas" del nivel del agua, que podrían provocar "desbordamientos y daños localizados".
La subida del caudal casi ha duplicado la altura habitual del Sena, de entre uno y dos metros, y ha obligado a cerrar algunos de sus puertos fluviales, como los situados a los pies del Louvre, Notre-Dame o el jardín de las Tullerías.
Además, algunas embarcaciones han visto obstaculizada su circulación en ciertos tramos, dado que la diferencia de altura con respecto a algunos puentes imposibilita el paso a los barcos de mayor tamaño.
Una transeúnte junto al Sena, de nombre Sévérine, aseguró a EFE conocer las limitaciones impuestas por seguridad, pero sentir que aún era posible pasear junto al río puesto que el agua "aún no ha cubierto los pies del Zuavo", una estatua que decora el Puente del Alma de París y antaño sirvió como referencia para las subidas del río.
La subida del agua ha dejado escenas como accesos anegados frente a Notre-Dame y muelles al filo del río, pero se han mantenido en un nivel de gravedad muy inferior al experimentado en otros puntos del país, como en el valle del Garona (suroeste), donde al menos 1,600 personas han sido desalojadas de sus hogares.
Según el Ayuntamiento de París, el "periodo crítico" para esta clase de crecidas, durante las cuales "el riesgo de inundación es más elevado", se extiende "tradicionalmente de noviembre a marzo", lo cual encaja con la estacionalidad del fenómeno.
La mayor crecida registrada del río Sena en tiempos recientes se produjo en 1910, cuando superó los 8 metros y medio, mientras que la última gran crecida que se recuerda data de 2018, cuando alcanzó los 5.84 metros.