Mundo - 24/2/26 - 12:10 PM

¡Cuero! Presidenta de México dice que hay seguridad y el Mundial va

Si el repechaje de marzo presenta el más mínimo incidente, el sueño mundialista de México en 2026 podría enfrentar cambios drásticos de última hora.

 

Por: Redacción / Web -

A solo tres meses de que ruede el balón, la seguridad de la Copa del Mundo 2026 ha pasado de ser una garantía a una interrogante internacional. A pesar de que la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este martes que el país cuenta con "todas las garantías", la realidad en las calles de sedes clave como Guadalajara cuenta una historia distinta que ya ha llegado a los oídos de la FIFA.

La muerte del capo Nemesio Oseguera Cervantes "El Mencho" desató una ola de violencia en Jalisco que no ha pasado desapercibida. Fuentes cercanas al organismo rector del fútbol confirman que la FIFA ya ha solicitado informes detallados sobre la viabilidad de los encuentros. No es un tema menor: el reglamento faculta a la federación internacional para retirar sedes si la integridad de los asistentes corre peligro.

Antes del Mundial, México enfrenta una prueba de fuego este 26 y 31 de marzo. Los estadios Akron (Guadalajara) y BBVA (Monterrey) recibirán el repechaje internacional con selecciones de cuatro continentes.

Guadalajara, epicentro de los disturbios recientes, recibirá a Nueva Caledonia, Jamaica y la RD del Congo.

Federaciones del viejo continente ya han iniciado diálogos directos con el gobierno mexicano ante el temor de que la crisis de seguridad escale.

Mientras Sheinbaum asegura que la situación "se está normalizando", el despliegue de fuego cruzado en zonas como Zacatecas —donde recientemente quedaron atrapados los artistas Christian Nodal y Ángela Aguilar— refuerza la narrativa de inseguridad que hoy domina la prensa extranjera.

Si el repechaje de marzo presenta el más mínimo incidente, el sueño mundialista de México en 2026 podría enfrentar cambios drásticos de última hora.

Pasó de ser una "declaración de seguridad" a una "advertencia de riesgo".

Se le dio prioridad a la presión de la FIFA y a los medios europeos por encima de la frase oficial de la presidenta.

Se enfatizó la gravedad de la situación en Guadalajara para contrastar con el discurso de "normalidad".