Presidente José Antonio: La unidad regional es una 'obligación'
El exdiputado ultracatólico, de 59 años y quien sucederá al progresista Gabriel Boric el próximo 11 de marzo, reconoció que "han fallado gobiernos de todos los signos, parlamentos y expertos".
El presidente electo de Chile, el ultraderechista José Antonio Kast, aseguró este miércoles en Panamá que Latinoamérica "no está estancada por falta de ideas" sino por "falta de carácter" y pidió a los Gobiernos de la región trabajar por la unidad y "cruzar fronteras ideológicas y nacionales".
"Durante décadas hemos acumulado diagnósticos impecables, papers brillantes y discursos correctos. Y, sin embargo, millones de latinoamericanos siguen atrapados entre la pobreza, la informalidad, la inseguridad y el miedo (...) Es un fracaso político", indicó Kast durante la inauguración del II Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, que se celebra en la capital panameña.
El exdiputado ultracatólico, de 59 años y quien sucederá al progresista Gabriel Boric el próximo 11 de marzo, reconoció que "han fallado gobiernos de todos los signos, parlamentos y expertos".
"Cuando más de 7 millones de venezolanos han tenido que huir de su país, hemos fallado como región. Cuando millones de latinoamericanos trabajan toda su vida y siguen siendo pobres, hemos fallado. Cuando barrios completos están controlados por bandas criminales, hemos fallado", admitió.
Kast, que se convertirá en el primer mandatario de extrema derecha en llegar al poder en Chile tras el retorno a la democracia, dijo que la unidad regional es una "obligación institucional" y que esta "no significa renunciar a lo que uno cree".
"Un presidente no administra una trinchera, lidera una nación", apuntó el abogado ultracatólico, que recordó la reunión que tuvo en la víspera con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
Pese a tener "diferencias profundas" con el brasileño, Kast afirmó que hablaron sobre "cómo defender los intereses de nuestros pueblos y cómo, aun desde miradas distintas, podemos construir cooperación real".
"La política no puede seguir siendo un campo de batalla permanente mientras los ciudadanos pagan el costo (...) ha llegado la hora de cruzar fronteras, no solo ideológicas, también nacionales", agregó.
Latinoamérica, concluyó, tiene que entender que "ningún país se salva solo en un mundo cada vez más competitivo y más duro": "La fragmentación nos debilita".
El foro, considerado el 'Davos latinoamericano', es organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe - CAF y el Gobierno de Panamá.
En esta segunda edición, que tiene al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, como invitado de honor, se reúnen ocho mandatarios y unas 2.500 personas para debatir soluciones sobre el crecimiento inclusivo y los retos urgentes de la región.