Mochilas Remenditos salen de la cárcel y van pa’ la escuela este 2 de marzo
Desde temprano cortan telas, arman bolsillos y cosen sin parar, porque la meta es que las mochilas estén listas antes de que suene el primer timbre en las escuelas.
En los talleres del Sistema Penitenciario no solo se escuchan rejas y candados. También suenan máquinas de coser. Un grupo grande de privados y privadas de libertad trabaja a todo vapor confeccionando las mochilas escolares Remenditos, que prometen verse en los hombros de cientos de estudiantes cuando arranque el año lectivo, el próximo 2 de marzo.
La faena se mueve en el taller de Industrialización Extramuros del Plan Libertad. Allí participan internos de Tinajitas, El Renacer y el Centro Femenino de Rehabilitación Cecilia Orillac de Chiarí.
Desde temprano cortan telas, arman bolsillos y cosen sin parar, porque la meta es que las mochilas estén listas antes de que suene el primer timbre en las escuelas.
En la apertura de la jornada estuvo la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, quien recorrió el taller y observó cómo se arma cada pieza.
Vio de cerca el proceso: unos hacen los cortes con telas de colores llamativos, otros instalan los compartimientos delanteros y laterales, y al final están los que rematan la costura para darle forma definitiva a cada mochila.
Mario Guerra, privado de libertad en Tinajitas, contó que arrancaron con fuerza esta nueva colección escolar. Explicó que cada compañero tiene una tarea distinta y que todo se hace en cadena, paso a paso, hasta lograr el producto final. Dice que no es solo una mochila, es una oportunidad de demostrar que sí se puede cambiar el rumbo.
Por su parte, Fermín Castañedas aseguró que las mochilas fueron pensadas para los estudiantes, con diseños vistosos y prácticos. Señaló que este trabajo representa resocialización y una segunda oportunidad, algo que muchos allá adentro esperan aprovechar. Ahora queda que los padres las vean, les gusten y las lleven directo al salón de clases.