Alharacas y silencios
Es importante que la opinión pública nacional tenga pendiente que las acusaciones del publicista Joao Santana y su pareja contra Cambio Democrático las hace motivado por un “premio”, es decir a cambio de que o le rebaje la pena o se le ponga en libertad.
En el caso de Ramón Fonseca Mora, quien fue presidente del gobernante partido Panameñista, ministro consejero en el gobierno de Juan Carlos Varela, las acusaciones que hizo contra el mandatario de haber recibido donaciones de Odebrecht, no se originan en recompensa. Lo hizo porque se consideró traicionado por su amigo del alma y casi hermano.
Luego de salir de cautiverio, a Fonseca Mora parece que lo silenciaron con la libertad caucionada, y es un hecho que esa boca que vinculó a Varela a Odebrecht, ahora es una tumba.
En el caso de Santana y su esposa Mónica Moura, sus dichos buscan que los dejen libres, y por ello no les importará mentir con ese propósito.
Muy bien lo dijo el dirigente político Luis Eduardo Camacho, si el opositor partido Cambio Democrático (CD) recibió dinero de Odebrecht, hace tiempo un cancerbero de la talla del magistrado Erasmo Pinilla lo habría divulgado, porque siempre estuvo atento al mínimo traspiés del colectivo opositor para “joderlo”, como decimos en buen panameño.
Al colectivo opositor, que es frecuentemente auditado con lupa por funcionarios del Tribunal Electoral, no le han encontrado ninguna irregularidad.
En ese sentido, más credibilidad de los vínculos entre Varela y Odebrecht, tiene el silencio de Fonseca Mora, que la alharaca de Joao Santana.