Opinión - 23/1/17 - 12:00 AM

Blanda

Por: Milcíades Ortiz Catedrático -

Parece que en Panamá con la excusa de la rapidez, estamos haciendo una justicia blanda. La nueva forma de juzgar a los maleantes afecta aquel dicho que nos enseñaron de niños que “el que la hace la paga”. De seguir esto, el refrán que valdrá será “los pájaros les tiran a las escopetas”. Figúrense que hasta el delincuente… ¡puede decidir qué pena le pondrán! (ajó). Los casos más notorios de esta situación se ven en un sujeto que robó con violencia un celular a una dama. Dizque le pondrían cuatro años de cárcel. Realmente la pena fue una multa de 400 balboas, pagaderos en seis meses. Imagino que el bandido seguirá robando para cancelar la multa (¡!).

En otro caso sorprendieron a unos extranjeros con droga. ¿Qué decide la autoridad? Los envía libre a una pensión sin vigilancia. Claro que volaron poco después y se burlaron de la justicia panameña. Dos sujetos participan en un asalto a un negocio. Uno de ellos mató a una persona. Al cómplice lo condenaron a pagar 500 balboas de multa… En una empresa ocurre un hurto de miles de balboas. Sospechan de uno de sus empleados y revisan su casa. Hallan miles de balboas escondidos en un colchón, lo que es un grave indicio en contra de la persona. ¿Está en la cárcel? ¡Qué va! Le pusieron una medida cautelar de firmar dos veces a la semana.

Estamos seguros de que habrá otros casos parecidos, en los que la justicia panameña se ha hecho blanda con dos excusas: (1) Hay que ser rápido resolviendo los casos. (2) Hay que bajar el hacinamiento en las cárceles. De seguir esta situación, los malandros podrían pensar que sus fechorías valen el riesgo de sufrir pagos de multas o firmar en un despacho. Estamos de acuerdo que se debe regenerar a los que violen la ley. Esa regeneración parte del principio de que el malhechor se dé cuenta de que el “crimen no paga”. Una manera de lograr esto es que sufra la pérdida de su libertad. Una multa o firma nunca serán lecciones de honestidad para un maleante.

Como si esto fuera poco, ahora han inventado la “ley de sapería”. Un gánster puede salir bien librado si denuncia (sapea) a otros. Temo que esto pueda traer consecuencias negativas para muchas personas. Que no me vengan con el cuento de que esto es la justicia moderna. Para mí las leyes blandas pueden promover la bellaquería en Panamá (si quieren tener las cárceles vacías, ¿por qué no sueltan a todos y les dan “país por cárcel”?).