Dolor
Claro que duele que nuestro país sufriera una invasión por una potencia superior que causó decenas de muertos, heridos y destrucción. Pero no podemos ocultar las verdades que llevaron a esa lamentable situación, por más que haya pasado más de un cuarto de siglo. Está “prohibido olvidar”… ¡toda la realidad del acontecimiento! Todavía existen muchos panameños que vivieron esos momentos. Además las nuevas generaciones deben conocer la verdad, para que no sean manipuladas por intereses que no siempre son los justos.
En lo “legal” se dieron dos aspectos que “justificaron” la invasión. Uno fue la Enmienda de Conccini en los nuevos Tratados del Canal. Esa enmienda permitía que Estados Unidos interviniera en caso de estar amenazado el Canal. El mismo Omar Torrijos indicó que eso era “potable” para Panamá. También señaló que estaríamos “bajo el paraguas del Pentágono”. Así que los militares y sus civiles sabían a lo que se exponían. Panamá ha sido uno de los pocos países (a lo mejor el único) que le declaró la guerra a EE.UU. Machete en mano y con un coro de respaldo de oficiales y civiles, el MAN lo hizo. Él bien sabía lo que significaba eso dentro de las realidades militares…
No es totalmente cierto que si se llevaban a Noriega se acabaría el poder y los abusos de la dictadura militar panameña. Como sociólogo pude publicar un ensayo donde señalaba que las Fuerzas de Defensa habían dejado de ser una institución… ¡para convertirse en una clase social! Se conocía que si se llevaban al MAN podría surgir otro “Norieguita o Noriegote” y seguir los abusos. Por eso dentro de los parámetros militares era “lógico” destruir el engranaje militar panameño…
Es falso que la invasión fue una sorpresa. Por lo menos en las dos últimas semanas miles de panameños sabíamos que vendría. La razón era que el dictador rechazó varias ofertas que hizo EE.UU. para solucionar la situación sin derramamiento de sangre. Hasta tenían el visto bueno de la oposición civilista. También es falso que fuera una sorpresa el ataque. Decenas de panameños fuimos informados horas antes que ya venía la invasión y nos preparamos para esa lamentable circunstancia. No es verdad que los panameños nunca pidieron la invasión. Eso puede ser romántico para algunos.
La realidad es que miles de llamadas anónimas recibió la embajada de EE.UU. pidiendo la intervención de los gringos. Ya los pañuelitos blancos no podían tumbar la dictadura. ¡Panamá vivía un caos total!, lo que no quieren ahora que se conozca. Por eso Panamá fue el único país donde los invasores de EE.UU. fueron recibidos con aplausos en muchos lugares…
(Continúa)