Opinión - 11/1/17 - 12:00 AM

El Bautismo de Juan

Por: Por: Roquel Iván Cárdenas Catequista -

El bautismo que recibió Jesús de manos de Juan el Bautista es completamente diferente al que recibimos nosotros hoy día. El bautismo de Juan era bautismo de conversión y preparación para la venida del Mesías como lo dice Lucas 3,3 “Y se fue por toda la región del Jordán proclamando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados”.

Y Mateo 3, 3 “Este es aquel de quien habla el profeta Isaías cuando dice: ‘Voz que clama en el desierto preparen el camino del Señor’”. El bautismo de Juan es bautismo de agua solamente, como nos dice Mateo 3, 11 “ Yo los bautizo con agua para conversión; pero aquel que viene detrás de mí es más fuerte que yo, y no soy digno de llevarles las sandalias. El los bautizara en Espíritu Santo y fuego. Juan bautiza a Jesús para cumplir con la voluntad de Dios. Porque como nos dice el mismo Juan Bautista:

“Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua para que él fuera manifestado a Israel.” (Juan 1, 31).

Es decir, el bautismo de Juan inaugura lo que llamamos la vida pública de Jesús o la predicación del Reino de Cielos.

Esa es una de las razones porque con esta fiesta se termina el tiempo de Navidad e inicia el llamado tiempo Ordinario en la liturgia de la Iglesia.

Lo que queremos señalar en esta ocasión es que el Señor quiso valerse del testimonio de Juan para darse a conocer.

Posteriormente usa el testimonio de los apóstoles y de los discípulos para que lo presentaran al mundo.

Jesús quiere valerse de seres humanos imperfectos y pecadores para darse a conocer. Así conocimos a Jesús ¿me ocupo de presentárselo a los demás?