Opinión - 20/5/17 - 12:00 AM

Lipo discrecional

Por: Carlos Christian Sánchez Columnista -

En 2014, los varelistas y sus periodistas ubicados en medios afines (TVN, Prensa, Mi Diario, La Estrella y Medcom) hicieron fiesta con la campaña de desacreditación, argumentando que el pasado gobierno fue irresponsable en el uso de la denominada “partida discrecional”, por donde los mandatarios apoyan económicamente a personas necesitadas en riesgo social o de salud. Pero, como suele suceder cuando comienzan a probar las mieles del poder, el ego se le subió a la cabeza al otro.

Esta semana que termina, la opinión pública panameña descubrió que el encargado del Consejo de Seguridad (oficina de espionaje político del Gobierno) y el secretario de la Asamblea Nacional de Diputados fueron beneficiados con operaciones estéticas en centros médicos privados, “pagados con fondos del Estado” y por medio de la bendita partida discrecional de Presidencia. Es decir, más de lo mismo.

Lo que molesta es que los dos funcionarios antes mencionados ganan más que un ministro del Gabinete varelista (de entre $7,000 y 10 mil dólares). ¿Por qué la administración gubernamental que se vendió como la más transparente de todos los tiempos se presta para esta impopular maniobra? Y otra pregunta: ¿Acaso esas dos personas no pueden pagarse esas operaciones que otros 20 mil panameños necesitan urgentemente en la Caja de Seguro Social?

El colmo de los colmos fue la respuesta del mandatario de turno. Argumentó que iba a llamar a todos los panameños, pendientes de atención médica, para que acudan a los hoteles y esperen el turno de su tratamiento quirúrgico inmediato. Es decir, que habrá fiesta en las operaciones en centros médicos. Otra salida populista para tratar de justificar la “lipo” de un funcionario nefasto, involucrado en la persecución política y judicial contra opositores.

Si hubiera dignidad y don de pueblo, esos funcionarios que recibieron ese dinero de la partida discrecional hubieran salido a la palestra, dando la cara y aclarando que se pagarían ellos mismos dichas operaciones. Por supuesto, eso jamás va ocurrir en el Macondo en que vivimos todos los que habitamos este rincón del planeta, que es Panamá.

A dos años de las elecciones presidenciales, recomendamos a todos los panameños hacer un análisis de la gestión del gobierno de turno y su actuar. Evidentemente, hay más negativos que positivos. Pensemos ya en las alternativas, puesto que la actual administración resultó en un fiasco total.

Ante las salidas del otro, lo mejor es ir pensando en la opción de Cambio Democrático y el legado de Ricardo Martinelli. Con el CD nos iba mejor. Ya saben, el 2019 es nuestro.