Opinión - 04/1/17 - 12:00 AM

Magos de Oriente

Por: Roquel Iván Cárdenas sempergaudens@gmail.com -

A la visita de los magos de oriente a nuestro Señor Jesucristo se le llama la Epifanía. La palabra significa manifestación, que para el caso que nos ocupa es la manifestación que nuestro Señor realiza a personas que no eran parte del pueblo de Israel.

En el texto de Mateo 2, 1–12 nos narra cómo estos “extranjeros” son avisados por un fenómeno celeste de que se estaba dando un acontecimiento importante.

Dios busca hablarles en su lenguaje para mostrarle a su Hijo. El apelativo “mago” en aquella época no tenía el sentido que muchas veces hoy le damos. Sino que era sinónimo de estudioso de las ciencias o incluso hombre culto. Es muy probable que como personas estudiosas conocieran las expectativas religiosas del pueblo hebreo de que vendría un Mesías.

El que estudiaran los fenómenos celestes para conocerlos y que también tuvieran la creencia de que los acontecimientos humanos son influenciados por los astros los llevó a iniciar su viaje.

Sin embargo, es digno de destacar que los magos al buscar al nuevo rey llegaron hasta cierto punto pero luego no sabían dónde hacerlo.

Fue su contacto con la profecía bíblica y su auténtica interpretación la que le condujo al sitio preciso donde buscar. Ese es un elemento importante a tomar en cuenta para guiar nuestra propia epifanía única y personal.

No basta con tener buena intención o incluso ponerse en camino hay que buscar la verdad en la Palabra de Dios rectamente interpretada. Porque hoy día hay mucha confusión porque cada cual quiere darle un sentido particular a la búsqueda de Jesús como filósofo, maestro ascendido o un profeta muy sabio.

Jesús es más que el rey de los judíos o el Mesias, es Dios hecho hombre que viene a salvarnos.