Opinión - 16/1/17 - 12:00 AM

Matraqueo

Por: Milcíades Ortiz Catedrático -

Hubo elección del nuevo magistrado del Tribunal Electoral. Llegó un momento en que la capacidad e independencia de los candidatos fue anulada por la manipulación politiquera, llamada “matraqueo”. Fue otro espectáculo lamentable de los Diputados. Para algunos ciudadanos los sucedido parecía un circo o una contienda politiquera de “barrio limoso”. No es la primera vez que sucede este relajo en una decisión muy importante para Panamá. Imagino que habrá panameños que lucharon contra la dictadura militar, exponiendo vidas, bienes y libertad que se preguntarán con amargura ¿para esto queríamos la Democracia?. Esta realidad decepcionante no es nueva. Meses después que EE.UU. acabara con la dictadura comenzó a verse que los panameños no habíamos aprendido la lección. Olvidamos con rapidez lo que cuesta mantener un sistema democrático, donde todos deben esforzarse por lograr mejores días para el pueblo.

Primero fue la desintegración del movimiento Cruzada Civilista, que logró desenmascarar la tiranía panameña. Varios murieron, sufrieron torturas, exilios, presiones a la libertad de expresión, etc. Desde el punto de vista sociológico lo ocurrido tiene explicación. Ese movimiento reunió a diferentes intereses económicos, políticos y sociales, porque había un terrible enemigo común. Yo pude captar la situación al conocer diferencias de intereses entre los que combatían la dictadura. En forma ingenua pensé que lo sufrido en veintiún años sería una lección de unidad para los panameños. Días después de la nueva democracia brotaron los egoísmos politiqueros ocultos por la lucha contra la dictadura. Conocí esto en carne propia. Traté de conseguir empleo en la Digedecom pues me había especializado en desarrollo de la comunidad en Chile. Me dijeron que no se podía, porque no pertenecía a ningún partido político.

¡Qué decepción! Confirmé los temores sociológicos que la clase politiquera panameña no había “aprendido la lección” para vivir en democracia. Esa situación la captó el pueblo panameño que le dio la presidencia a dos elementos… ¡de la dictadura! Como sociólogo escribí que “hizo falta diez años más de dictadura” para que los panameños aprendiéramos a vivir democráticamente. Algunos colegas profesores de la Universidad hasta me insultaron diciendo que era norieguista… Los años han pasado. Hemos vivido mejor que con la dictadura. Pero se ha debilitado la democracia con “matraqueos” politiqueros. (Después no se quejen…)