Partida discrecional
Si bien es cierto la crítica personal es una forma de autodescalificación, quisiéramos hacer una pequeña excepción que de seguro será compartida con nuestros lectores: el pago de más de 10 mil balboas de fondos públicos que se hizo al director del Consejo de Seguridad Rolando López para cubrir un gasto de salud, que seguramente era electivo.
Al igual que muchos panameños, nos preguntamos ¿Cómo es posible que un funcionario que gana 10 mil dólares mensuales, el gobierno tenga que pagarle por un criterio de salud de índole personal?
Si bien es cierto el pago se habría realizado con fondos provenientes de la llamada “partida discrecional”, que es una chequera que maneja directamente el presidente Juan Carlos Varela, se entiende que esa partida es para ayudar a gente pobre que tienen que realizarse costosas operaciones y no tienen tiene dinero para ello.
Deja mucho que decir que al jefe del espionaje político nacional, le estén pagando sinecuras bajo el criterio que eso es a discreción del mandatario.
Por una situación básica de moralidad pública, los fondos del Estado deben estar lejos de satifacer necesidades individuales.
Esas partidas se deben emplear en abastecer hospitales, salvar vidas, ayudar a gente verdaderamente necesitada y no para complacer pruritos estéticos.
Si no le van a dar buen uso a los fondos, mejor será que los eliminen.