Opinión - 16/5/17 - 12:00 AM

Prevención es la clave

Por: Yadira Roquebert Periodista -

La llegada del doctor Martiz a la CSS renueva la esperanza en los asegurados que ven a la institución reorientarse. Saber que su prioridad serán los medicamentos, la atención de los pacientes y que no comparte el incremento de las cuotas devuelve la fe que en ocasiones se pierde ante pasos titubeantes.

Con su llegada se han denunciado los malos manejos que en concepto de medicamentos se han detectado en extranjeros y se reanudó el proceso de externalización de 200 cirugías cardiovasculares, a un costo de 10 millones de dólares, cifra considerable que advierte sobre la necesidad urgente de equipar las salas de operaciones.

A este aspecto yo le añadiría que se hace necesario y urgente concienciar a la población sobre el valor de la vida y eso implica regalarse salud, que se logra consumiendo menos azúcares, eliminando las grasas, incluir en sus comidas legumbres, frutas y vegetales, evitar los alimentos con exceso de sal, ponerle un alto al sobrepeso y ejercitarse.

Si la población se obsequia una vida saludable, de seguro que evitará enfermedades como la diabetes, insuficiencia renal y las insuficiencias cardiacas, entre otras, bajando su incidencia y, por ende, los elevados costos que se asumen para tratar estos padecimientos. Es tiempo de insistir en la orientación y prevención de manera que la ciudadanía sea consciente de lo que se expone si mantienen malos hábitos alimenticios.

De manera muy acertada la CSS  está  realizándoles  laboratorios generales a  adultos de 40 años, ya sean asegurados o no,  con lo cual se ha detectado  que existe una gran población  con  dislipidemia, que  consiste  en la presencia  de altos niveles de lípidos como  colesterol, triglicéridos o ambos, que en concentraciones anormales  afectan la salud. La semana pasada este servicio se brindó en Santa Librada, y entiendo que se extenderá a otras policlínicas.

En el marco del Día Mundial de la Insuficiencia Cardiaca, 9 de mayo, se anunció que mi Panamá, el país de las oportunidades, cuenta con dos clínicas de fallas cardiacas que aún no existen en otros países de la región, están en la CSS y el Santo Tomás, pero faltan cifras precisas donde se suman personas que circulan en el país y padecen esta enfermedad, incluso sin saberlo. Si nos vamos a morir, que no sea por negligencia. La prevención es la clave.