Opinión - 10/1/17 - 12:00 AM

¿Quién fracasó?

Por: Yadira Roquebert Periodista -

“¡Al fin siento que estoy aprendiendo Matemáticas, resuelvo solo mis tareas!”, es el sentir de un joven que   reprobó esta asignatura  y asiste a la rehabilitación que se dicta hace una semana.   Como todos los años el sistema educativo es centro de  fuertes críticas por este tema. Los resultados alcanzan a los padres de familia y  a los educadores,  que al igual que los estudiantes, deben calificarse como reprobados.

En dos semanas  culmina este programa de recuperación.   Una asignatura que no se pudo aprobar en nueve meses de seguro que será superada por la mayoría de los estudiantes, y ese resultado, precisamente, es el que debe preocupar.

En mi Panamá, el país de las oportunidades, todos los años se repite la misma situación.   El  tema de los reprobados tiende a dar cifras alarmantes, pero nuevamente se cometen los mismos errores de parte y parte, sin lograr un cambio de actitud en los involucrados.

Los resultados obtenidos hacen el llamado urgente a los padres de familia para que se involucren en la labor escolar de sus hijos. Por lo general los hogares  disfuncionales inciden en la actitud del menor, que se tornan violentos o distraídos.  La pareja por diferencias personales podrá separarse, pero nunca dejarán de ser padres, y sus hijos siempre van a requerir de su presencia.  Por otra parte, algunos docentes ven su profesión como una solución de empleo y prefieren no involucrarse en resolver situaciones que rodean al estudiante.  Ya no se observan los maestros de otrora que se involucraban más allá de la docencia y les daban  seguimiento a sus estudiantes.   Existen otros elementos importantes en el proceso enseñanza aprendizaje, como los directores, supervisores, coordinadores y hasta los gabinetes psicopedagógicos que sería conveniente conocer  cuál es su aporte a la labor educativa.

El reto para los padres y tutores es grande; esta generación requiere más disciplina, acompañada de valores que permitan formar entes responsables, obedientes y conscientes de que en los estudios está el éxito.     Los docentes tendrán que recurrir a clases animadas, creativas y participativas; mientras que a las autoridades les corresponde unir todos los elementos involucrados en el proceso para definir deberes y responsabilidades.

El proceso educativo ha fracasado nuevamente. El país requiere del compromiso de los entes involucrados para llevarlo adelante, es un tema que no se puede postergar, por el bien de las futuras generaciones.