Suegra
Alguien comentó que no todas las suegras son malas como aparecen en las películas. Dijo que la suya se había convertido en su “compinche”. Iban al cine juntas, a comer, de compras y hasta le daba consejos en contra de su hijo (¿?). Le señalaba todas las mañas y defectos que tiene, y le insistía en que no debía dejarse manejar por él. Era una suegra joven y liberada. A veces parecía que no era la madre, y su hijo varias veces se disgustó por esa actitud. Pero la lista de las negativas es muy larga…
Por muchos años, la nuera guardó resentimiento hacia su suegra porque era imprudente. Figúrense que una vez le contó detalles de las varias novias que había tenido su hijo, tal vez para halagarla a ella por haber sido “la mejor” escogencia. Pocas personas soportan conocer las parejas que tuvo antes su marido. Hasta esa actitud puede afectar el romanticismo que debe haber en una unión matrimonial o de pareja. Supimos el caso de una señora que para complacer la sinvergüenzura de su hijo profesional, le permitía y aplaudía que este instalara en la casa materna a sus novias. Cuando se terminaba la relación, en lugar de aconsejarle seriedad, aplaudía la actitud del hijo. A ella solo le importaba que no se fuera de la casa.
También hay casos de suegras que, dudando del buen criterio de sus hijos, se encargan de buscarle la pareja ideal. Le presentan muchachas adecuadas para él y hasta lo presionan para que se case con ellas aunque no las quiera. Había una que tenía el cuarto listo para cuando el hijo se peleara con la esposa, con lo cual no ayudaba a una buena relación. A veces cometen errores inocentes, como aquella que le regaló ropas modernas a la nuera porque consideraba que se vestía como una vieja. Ni hablar de la que pagó una membresía a un gimnasio porque la nuera era gorda.
Como sociólogo, me llama la atención que esta mala imagen de las suegras no se dé igual con los suegros. Pregunta: ¿será porque hay pocos? Al contrario, se piensa que ellos muchas veces son positivos hacia la nuera o no se meten a opinar de la relación amorosa de sus hijos. Fíjense que una suegra exclamó: “Menos mal que apareció una loca que se va a encargar de este vago”. (Dice el Cholito Mesero que muchos “rollos” hay en Panamá, para que nos traigan los de Venezuela).