Suiza refuerza la seguridad para Carnaval tras tragedia en Crans Montana
La seguridad se ha reforzado ante las inminentes celebraciones en ciudades como Basilea, que acoge el Carnaval más famoso del país, donde los bomberos han inspeccionado más de 70 locales de las comparsas.
Diversas ciudades suizas con tradición carnavalera han reforzado sus medidas de seguridad con vistas a esas celebraciones tras la reciente tragedia de la estación de esquí de Crans Montana, donde un incendio en un bar durante la última Nochevieja causó 40 muertos y 116 heridos.
Según informa la agencia nacional ATS, la seguridad se ha reforzado ante las inminentes celebraciones en ciudades como Basilea, que acoge el Carnaval más famoso del país, donde los bomberos han inspeccionado más de 70 locales de las comparsas.
Además, en esa ciudad a orillas del Rin se llevarán a cabo inspecciones puntuales para comprobar que el aforo de los locales no es superado en Carnaval, mientras en los locales abiertos al público se ha prohibido fumar y encender fuego.
En Lucerna también se han reforzado las inspecciones con el fin de controlar el flujo de visitantes y comprobar que no se obstaculizan los accesos de emergencia para los servicios de rescate.
En Bellinzona, ciudad del cantón italoparlante del Tesino con otro famoso Carnaval, se han reforzado los sistemas de seguridad en establecimientos públicos transformados en salas de baile para la ocasión, y el personal de los bares temporales ha recibido formación para el uso de extintores.
En Sierre, localidad cercana a Crans Montana, los comités organizadores del Carnaval han decidido que este año no se realizará la tradicional quema de un muñeco que simboliza el invierno, como muestra de respeto hacia las víctimas.
"Hubiera sido simbólicamente desafortunado hacerlo un mes después de la tragedia", indicó a ATS el presidente de uno de los comités, quien subrayó que en Sierre todo el mundo conoce a afectados por la tragedia.
Algunas ciudades no han reforzado sus medidas ya que según sus responsables ya disponían de estrictos controles, caso de la capital, Berna, con exigentes medidas de prevención contra incendios debido a que su casco antiguo está en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.