9 de marzo de 2020: entre terror y escalofrío oficializan pandemia a Panamá
Hasta ese día el virus era algo que se veía en las noticias internacionales, pero ese día dejó de ser un problema lejano.
Era lunes. 9 de marzo de 2020. Un día que al principio parecía normal en Panamá. La gente iba al trabajo, los estudiantes estaban en clases y en los noticieros todavía hablaban del coronavirus como algo que estaba golpeando fuerte a Europa y Asia, pero que aquí todavía no había llegado.
Pero en la tarde todo cambió. El Ministerio de Salud convocó una conferencia de prensa. Había tensión en el ambiente. Los periodistas ya sospechaban que algo grande venía.
Y entonces lo dijeron. Panamá confirmaba su primer caso de COVID-19.
Las autoridades explicaron que se trataba de una mujer panameña de 40 años, profesora en un colegio privado de la capital, que había viajado a España. Había regresado al país con síntomas respiratorios y después de realizarle las pruebas se confirmó que estaba contagiada con el nuevo coronavirus.
Hasta ese día el virus era algo que se veía en las noticias internacionales. Italia cerrando ciudades, hospitales saturados en España, imágenes de China completamente paralizada. Pero ahora ya no era un problema lejano.
El virus estaba en Panamá.
Las autoridades dijeron que se activaban de inmediato los protocolos sanitarios. Se empezaría a ubicar a todas las personas que tuvieron contacto con la paciente, lo que en ese momento muchos escucharon por primera vez como “trazabilidad”.
También se habló de reforzar controles, vigilar viajeros y preparar al sistema de salud por si los casos aumentaban.
El mensaje a la población era claro, aunque todavía sonaba lejano:
lavarse las manos constantemente, usar gel alcoholado, cubrirse al toser y evitar el contacto cercano si alguien tenía síntomas.
Todavía no se hablaba de cuarentena. Tampoco de toques de queda. Ni de los días por género para salir. Pero ese lunes empezó todo.
En redes sociales el país explotó. Twitter, Facebook y WhatsApp se llenaron de mensajes. Algunos panameños reaccionaban con preocupación, otros con incredulidad.
Había gente preguntando si las clases debían suspenderse, otros pedían cerrar el Aeropuerto de Tocumen para evitar más contagios. También comenzaron a circular audios, cadenas y rumores que iban mucho más rápido que la información oficial.
Muchos lo tomaron como algo pasajero. Otros ya tenían miedo.
Ese 9 de marzo de 2020, Panamá escuchó por primera vez la palabra COVID-19 como un problema propio.
Nadie imaginaba todavía lo que venía después: hospitales llenos, calles vacías, meses de encierro y una pandemia que cambiaría la vida de todo el país.
Ese día fue el principio. El momento exacto en que el coronavirus dejó de ser una noticia del mundo… y pasó a ser la noticia de Panamá.