Nacional - 09/3/26 - 09:17 AM

Adolescentes abarrotan centros de salud por implante anticonceptivo

El implante, que se coloca en la parte interna del brazo, libera hormonas que impiden la ovulación entre 3 y 5 años.

 

Por: Redacción / Crítica -

Más de 200 adolescentes, en su mayoría de 16 y 17 años, llegaron este domingo a centros de salud del distrito de San Miguelito para colocarse el implante anticonceptivo subdérmico, un método que evita el embarazo por varios años. La jornada fue organizada por el Ministerio de Salud (MINSA) y el procedimiento se realizó de forma gratuita.

El implante, que se coloca en la parte interna del brazo, libera hormonas que impiden la ovulación entre 3 y 5 años. En clínicas privadas este método puede costar hasta 400 dólares, por lo que muchas jóvenes aprovecharon la jornada médica para acceder al tratamiento sin pagar.

La demanda fue tan alta que varias adolescentes quedaron pendientes, confirmó Algis Torres, director regional de salud en San Miguelito. Antes del procedimiento, las jóvenes debían cumplir ciertos requisitos médicos, como no estar embarazadas ni tener antecedentes de cáncer de mama o tumores hepáticos.

El tema preocupa a las autoridades. Solo en San Miguelito se registraron 2,260 embarazos en adolescentes el año pasado, una cifra que refleja la magnitud del problema y las debilidades en orientación y prevención en salud sexual.

De acuerdo con estudios del Fondo de Población de las Naciones Unidas, el embarazo adolescente también golpea la economía del país. Panamá pierde cerca del 2% del Producto Interno Bruto, unos 1,500 millones de dólares, por los costos relacionados con la maternidad temprana.

El impacto también se siente en la educación. Apenas el 14% de las jóvenes que se convierten en madres durante la adolescencia logra terminar estudios universitarios, mientras que el porcentaje sube a 43% entre mujeres que tienen su primer hijo en edad adulta.

Además, el estudio revela otro dato preocupante: 9 de cada 10 madres adolescentes tuvieron su hijo con una pareja mayor, muchas veces con más de cinco años de diferencia, lo que deja al descubierto un problema social que sigue pasando desapercibido.