China exige sanciones y restauración del Parque China-Panamá tras demolición
La demolición ha generado preocupación en el Gobierno Central y rechazo en distintos sectores sociales del paí
La Embajada de la República Popular China en Panamá exigió una investigación exhaustiva, sanciones para los responsables y la restauración del Parque China-Panamá y del Monumento al 150º Aniversario de la Llegada de los Chinos a Panamá en su ubicación original, tras la demolición ocurrida la noche del 27 de diciembre en el Mirador del Puente de las Américas, en el distrito de Arraiján.
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En una declaración solemne, la representación diplomática manifestó su profunda consternación e indignación por una acción que, según señaló, se ejecutó sin previo aviso ni comunicación con las asociaciones chinas del país, y pese a la oposición expresa de miembros de la comunidad chino-panameña presentes en el lugar.
Para la Embajada, lo sucedido va más allá de un procedimiento administrativo. Se trata de un golpe directo a la memoria histórica y a los sentimientos de más de 300 mil chino-panameños, que forman parte del tejido social del país desde hace 171 años.
El comunicado recuerda que los primeros ciudadanos chinos llegaron a Panamá en el siglo XIX para trabajar en la construcción del Ferrocarril Interoceánico, y que muchos de ellos quedaron enterrados a lo largo del trazado del Canal. Con el paso del tiempo, la comunidad china se estableció, prosperó y contribuyó de forma decisiva al desarrollo económico, social y cultural de la nación.
En reconocimiento a ese aporte, el Estado panameño declaró en 2004 el 30 de marzo como el Día de la Etnia China. Ese mismo año se inauguró el Parque China-Panamá, financiado principalmente por la comunidad china y con apoyo del Gobierno chino, como un tributo a la historia compartida entre ambos pueblos. Para la Embajada, tanto el parque como el monumento son patrimonio nacional y no propiedad de ningún gobierno local.
El documento también revela que desde 2024 las asociaciones chinas intentaron en múltiples ocasiones dialogar con la Alcaldía de Arraiján para preservar y mejorar el parque, incluso ofreciendo financiar su renovación. Sin embargo, aseguran que no recibieron respuesta. La propia Embajada expresó formalmente su disposición a colaborar en la restauración, propuesta que tampoco fue atendida.
La demolición ha generado preocupación en el Gobierno Central y rechazo en distintos sectores sociales del país. En ese contexto, la Embajada expresó su respaldo a las declaraciones del presidente José Raúl Mulino y de varias instituciones que han cuestionado lo ocurrido.
Finalmente, la representación diplomática hizo un llamado a la comunidad china en Panamá a defender sus derechos de manera racional y conforme a la ley, reafirmando su compromiso con el respeto, la convivencia y la estabilidad social.
