Colón estrena estadio y revive su historia beisbolera
Hoy, el nuevo estadio será inaugurado con el partido entre Chiriquí y Colón, dando inicio al Béisbol Nacional Mayor.
En Colón, tierra de atletas y memorias imborrables, se levantó en 1946 un estadio de madera que, apenas un año después, en 1947, se transformó en cemento para convertirse en escenario de grandes gestas deportivas. El viejo estadio municipal, luego bautizado como Roberto Mariano Bula, fue testigo de la pasión de un pueblo que respira béisbol.
Hoy, en el mismo lugar, se erige un nuevo estadio Roberto Mariano Bula que hereda las glorias del pasado y abre un capítulo moderno en la historia deportiva de la región. Con una inversión de 33.5 millones de dólares, la obra forma parte de un conjunto de proyectos impulsados por el presidente José Raúl Mulino, junto con hospitales, escuelas, centros de salud y carreteras.
Ubicado en el corregimiento de Barrio Sur, el estadio cuenta con capacidad para 5,000 personas, dormitorios, salón de reuniones, estacionamientos, pista y especificaciones de Grandes Ligas. Se convierte así en un escenario de primer nivel que refuerza su papel como punto de encuentro comunitario y símbolo de identidad deportiva.
Es la obra deportiva más significativa para los colonenses en su 174 aniversario. En aquel viejo estadio, Colón ganó su primer partido del Béisbol Nacional Mayor con una contundente victoria de 25 a 3 frente a Coclé, aunque el título finalmente quedó en manos capitalinas.
Hoy, el nuevo estadio será inaugurado con el partido entre Chiriquí y Colón, dando inicio al Béisbol Nacional Mayor.
Si repasamos la historia, no fue hasta 1951 cuando un equipo chiricano venció a los colonenses 2 a 1, con el legendario Chico Selles en el montículo y Kenny Sarracín como receptor. Entre 1944 y 1950, los colonenses derrotaron siete veces a los chiricanos, dos de ellas con Humberto Robinson. En 1948, en David, Héctor López conectó tres jonrones frente a los chiricanos.
La historia también se entrelaza con la vida de Roberto Mariano Bula, comerciante y líder comunitario que impulsó la construcción del estadio entre 1946 y 1947, promovió la creación del Colegio Abel Bravo y escribió la letra del himno de Colón, un legado que aún inspira.
En ese mismo diamante brillaron Humberto Robinson y Héctor López, los dos primeros panameños en llegar a las Grandes Ligas, símbolos de un béisbol con raíces profundas en la provincia.
Colón también presume haber dado al país dos medallistas olímpicos: Lloyd La Beach, con dos bronces en 1948, e Irving Saladino, oro en 2008; además de 15 grandes ligas y 16 campeones mundiales de boxeo como Teófilo “Panamá” Al Brown, Ismael Laguna, Ernesto Marcel, Pelechín Caballero, Felino Jones, Rafael Pedroza y Luis Ibarra, entre otros.
También destacaron figuras del baloncesto como “El Mago” Rivas, Atwey Massaiah, Cecilio Strakert, Tito Ardines y Nando Tom; luchadores mundialistas como Saúl Leslie y Julio Kenion; el nadador César Barría, la boxeadora Ana Pascal y el pesista José Díaz.
El fútbol también tiene su lugar con los hermanos Dely Valdés (Julio, Armando y Jorge), Eric Davis, Joel Bárcenas y Amir Murillo, además de equipos emblemáticos como el Árabe Unido. En atletismo destacaron Florencio Aguilar, Alfonso Piters, Héctor Daley, Fernando Ramsey y Sam LaBeach, hermano de Lloyd.
La provincia también ha sido cuna de atletas legendarios como Reginald Bradford y Lobo Barnett, así como de directores técnicos como Bobby Rodríguez y Félix Fruto, reafirmando su condición de región deportiva por excelencia.
En el béisbol sobresalieron Ossie Chavarría, Ramón Webster, Vibert Clarke, Chico Salmón, Bobby Prescott, Ben Oglivie, Juan Bartón, Vicente Correa, Reyes Escalona, Domingo Santizo, Franklin Niles, Harold Gordón, Oscar Hall, Archie Brathwaite, Allan Lewis, Urbano Camarena, Billy Prout, Mauricio Ching, Hipólito Ortiz, Manuel Sanguillén, Renny Stennett, Alex Zapata, Alfonso Brown y Dionisio Rice, entre otros.
El nuevo Roberto Mariano Bula no es solo una obra de infraestructura. Es un reconocimiento a un pueblo que ama el deporte y que ha sabido producir campeones en múltiples disciplinas. Su reapertura devuelve al béisbol su casa en Colón y ofrece un espacio moderno para que nuevas generaciones escriban sus propias hazañas.
El presidente Mulino lo dijo al inicio de su mandato: “Colón tendrá su estadio”. Y hoy, ese estadio ya es una realidad.