Panamá manda a 35 colombianos a su país en un viaje sin regreso
Las autoridades revisaron caso por caso y la conclusión fue la misma: no podían seguir aquí.
Un total de 35 colombianos con cuentas pendientes con la ley fueron sacados del país en un operativo que se movió desde temprano y terminó en pista caliente.
Las autoridades revisaron caso por caso y la conclusión fue la misma: no podían seguir aquí.
Según los datos oficiales, entre ese grupo había gente vinculada a tráfico de drogas, armas, delitos sexuales y otras movidas pesadas. No era cualquier falta administrativa.
Eran perfiles que, de acuerdo con el Servicio Nacional de Migración, representaban riesgo para la seguridad en los barrios y en la calle.
De los 35, 21 fueron deportados, entre ellos una mujer. Los otros 14 hombres fueron expulsados, que es la sanción más dura porque les cierra la puerta de Panamá de manera permanente. No hay vuelta atrás ni excusas.
El traslado se hizo en el vuelo chárter 64, que salió desde el aeropuerto de Albrook rumbo a Medellín. Todo bajo coordinación oficial y con custodia hasta el despegue.
Este movimiento forma parte del acuerdo de cooperación entre Panamá y Estados Unidos para mantener el control migratorio firme. Las autoridades dicen que el mensaje es directo: el que venga a delinquir, se va.