Tristeza y angustia

Por: Heriberto Bernal V. -

Chepo amaneció ayer en medio de un panorama desolador. Tristeza, angustia y lágrimas se reflejaban entre quienes lo perdieron todo a causa de las inundaciones.

El Gimnasio Jorge Pulido, en la comunidad de Higuera y la Escuela Santa Isabel se han convertido en el hogar temporal de unos 600 damnificados que fueron evacuadas el miércoles cuando se ordenara abrir la tercera compuerta de la represa Bayano.

Estas personas hoy ven con impotencia cómo las inundaciones acabaron con todo lo que ellos construyeron durante años.

Niños y adultos se encuentran desesperados.

Por otro lado, a quienes no les había llegado la ayuda en horas de la mañana solo deseaban darse un baño.

Este es el caso de los 20 miembros de la familia Meléndez, entre los que se encuentran 4 pequeños, uno de ellos con autismo y parálisis cerebral.

Los Meléndez tienen más de 38 años de vivir en Platanares. Hoy no tienen viviendas, cosechas ni animales.

FALTA GENTE
En tanto, las autoridades no se dan abasto para atender a tantos afectados y los que aún están llegando de comunidades como 40 Bollos, Platanares y Cañitas, quienes no pudieron ser rescatados el miércoles y escaparon del agua y subieron a las montañas.

Este el caso del señor Lisímaco Durán, quien pasó la noche a la intemperie en medio de las montañas, hasta que fue rescatado con su esposa y sus 4 hijos.

Durán aseguró que en este tiempo se alimentaron de un árbol de naranjo.

A pesar que el rescate era lento más de 20 personas fueron rescatadas y trasladadas a los albergues.

DAMNIFICADOS
Arturo Alvarado, director del Sistema Nacional de Protección Civil, aseguró que hasta ayer había unos mil 500 damnificados incluyendo a las personas que no habían sido rescatadas.

Los damnificados seguirán aumentando las próximas horas porque aún se están realizando labores de rescate. En la comunidad de Calobre hay 75 residentes que se niegan a salir del lugar.

Ayer, en horas de la tarde, rescataron a un señor que se cayó de un árbol y se fracturó una pierna.

ALERTA DE SALUD
Las autoridades empezarán a fumigar una vez bajen las aguas y drenarán los tanques sépticos para evitar el derrame hacia los caudales de los ríos y que puedan contaminar más.

Hasta ayer unas 100 personas fueron atendidas por los médicos por casos de resfriados, hipertensión y gastroenteritis.