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Revelan la causa de la muerte de Calderón en hotel El Panamá

Lasso indicó que el hombre mantenía una otorragia bilateral (hemorragia en ambos oídos), además de sangre en la nariz.

Por: Jean Díaz / Crítica -

Un trauma craneoencefálico severo fue la causa de la muerte de Eduardo Calderón, ocurrida el pasado 7 de julio de 2018, en las instalaciones del hotel El Panamá, según el médico forense Edgard Fernado Lasso Díaz, quien ha laborado en el Instituto de Medicina Legal y Forense desde hace 14 años.

Lasso realizó la autopsia a Calderón y el resultado lo dejó plasmado en un informe de cuatro páginas, tres de ellas con vistas fotográficas, en el que detalla los datos del cadáver de la víctima, de 35 años, con peso de 99 kilos, talla de 1.81 metros, índice de masa corporal 30 y un estado nutricional de obesidad.

Lasso indica en el documento que el cadáver de Calderón fue levantado el 8 de julio en el hospital Santo Tomás y que su muerte fue dictaminada el 7 de julio a las 7:30 p.m.  Se determinó que mantenía un trauma craneoencefálico severo.

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Por un golpe contundente en la cabeza y no precipitación fue el resultado de la necropsia.

Un cuerpo lleno de detalles

La hoja de registro del paciente indica que Calderón fue atendido a las 3:55 de la mañana, luego que se encontrara en el entrepiso de la escalera del hotel El Panamá, con aproximadamente un litro de sangre a su alrededor.

Lasso indicó que el hombre mantenía una otorragia bilateral (hemorragia en ambos oídos), además de sangre en la nariz.

Del lado izquierdo de la cabeza tenía un hematoma interno y en la parte exterior no se manifestaban signos de lesiones.

Sin embargo,  la evaluación general de Glasgow, que es la escala de aplicación neurológica que permite medir el nivel de conciencia de una persona que sufrió un trauma craneoencefálico, se presentaba normal.

Dentro del juicio oral, el médico forense proyectó imágenes ante el tribunal de juicio oral y los 8 jurados de conciencia de Calderón mientras se le practicaba la necrosia. Estaba desnudo, y se analizaban diferentes partes de su cuerpo.

En el informe se determinó que no habían datos de heridas de defensa, aunque mantenía un moretón en el dedo gordo del pie y en el mentón, además de una raspada en la mano izquierda de la mano, cuyas causas son desconocidas,  pero el estado de su corazón era normal.

También hay muestras de intoxicación alcohólica.

El hematoma estructural provocó acumulación de sangre en el cerebro y por el área del encéfalo que se produce cuando se rompen los vasos sanguineos haciendo que se acumule gran cantidad de sangre.

La hora de admisión de Calderón a la morgue judicial fue el 8 de julio a las 10:20 a.m.

 
Conlusiones

A la conclusión que se llegó es que Calderón tenía hemorragias intracraneales por un trauma contundente en la cabeza, con un objeto amplio y liso, pudiendo ser un piso o una pared.

La hemorragia fue producida de la energía que se distribuyó a lo interno de la cabeza

El médico forense explicó que son los puños, rodillas o patadas son objetos naturales contudente, pero no amplios.

Lasso indicó que el 98% del análisis señala que la muerte de Calderón no fue por una precipitación, dejando en entredicho la teoría de la defensa técnica de Hidadis Saavedra, único señalado en el caso, que se había mantenido firme en que la muerte de Calderón había sido accidental y producto de una precipitación.

 
La mucama habla

Enilda Rodríguez, quien desde hace 10 años labora como recamarera en el hotel El Panamá dijo que el día de los hechos llegó a laborar y se le informó que había ocurrido una riña de unos muchachos en una de las habitaciones, y que uno de ellos fue herido.

Le correspondía limpiar el área de las cabañas en la parte superior. La supervisora Berta Batista, en la mañana del 7 de julio le informó que le correspondía hacer la limpieza de la cabaña #47, la tenía asignada, pero no podía limpiarla porque estaba ocupada.

Ella fue a la habitación #48 para avanzar con la limpieza y estando allí miró hacia el cuarto #47 y vio que la puerta estaba abierta. Dijo que no se percató de la salida del huésped.

La mujer narró que una vez terminó su labor en la habitación #48, pasó a la habitación #47 y pudo notar que casi estaba todo limpio, pero la cama tenía huellas de sangre. Siguiendo el protocolo del hotel, se colocó unos guantes, agarró un cartucho transparente, metió dos toallas, dos fundas de la almohada y otras prendas marcadas de sangre, amarró el cartucho, le colocó el número de la habitación y lo llevó al área de la lavandería para que fueran cobrados al huésped de la habitación.

La recamarera logró observar que habían dos cubetazos de metal de cerveza y como 15 latas de vacías. Las colocó en su carrito de limpieza, luego sacó la basura, retiró la ropa sucia, barrió y trapeó.También dijo que en el baño notó que habían tres gotitas de sangre, frente al lavamanos.

En los meses de julio y agosto del 2018, cuando rindió dos entrevistas ante el Ministerio Público dijo que había visto una toalla en el lavamano manchada con sangre y otra, igualmente manchada en una esquina de la cama.

Rodríguez fue la primera en acudir a la Fiscalía junto a su compañero Edwin Trujillo, jefe de Seguridad, ya que fueron citados el mismo día. Llevaron la ropa manchada de sangre en una bolsa plástica, que habían conservado,

El Ministerio Público durante los tres días de juicio oral ha desahogado 25 pruebas entre testimoniales, periciales y documentales.

Uno de los detalles que más llamó la atención en el día de hoy, fue que el Ramiro Calderón, hermano de Eduardo Calderón, quien había sido citado para rendir su testimonio alegó que se encontraba mareado, por lo que pidió asistencia médica. 

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