Nacional - 04/2/26 - 04:43 PM

Médicos con Corazón: batas blancas se suman para reducir la mora en la CSS

Son médicos que no van por salario ni por aplausos, sino por convicción.

 

Por: Redacción / Crítica -

No fue un acto más ni un discurso de compromiso vacío. Esta vez el mensaje fue directo: faltan cirugías, faltan especialistas y hay pacientes cansados de esperar. Con ese escenario de fondo nació “Médicos con Corazón”, un programa que junta al Despacho de la Primera Dama y a la Caja de Seguro Social (CSS) para enfrentar uno de los dolores más viejos del sistema de salud.

La iniciativa busca algo concreto: sumar médicos especialistas voluntarios para meterle el hombro a la mora quirúrgica que hoy tiene a miles de asegurados dando vueltas entre citas, papeles y promesas. 

Son médicos que no van por salario ni por aplausos, sino por convicción. Por eso el programa apunta a jornadas médicas y quirúrgicas usando la infraestructura de la propia CSS, donde más se necesita.

Durante el lanzamiento se hizo la entrega simbólica del chaleco a Maricel Cohen de Mulino, primera dama de la República, acompañada por el presidente José Raúl Mulino

“No es obligación ni reconocimiento. Es regalar tiempo, conocimiento y experiencia, porque una consulta o una cirugía puede cambiarle la vida a alguien”, dijo.

La mora quirúrgica no es un secreto. Es una realidad empujada por escasez de especialistas, alta demanda y limitaciones para cubrir horas extras. Frente a eso, el programa apuesta por el recurso humano como clave. Médicos que quieran sumarse pueden inscribirse directamente en el enlace habilitado por la CSS: https://medicos.css.gob.pa/.

Desde la dirección de la CSS también se lanzó un mensaje sin adornos: “No solo se trata de curar, sino de acompañar. No solo de funcionar, sino de abrazar”, señalaron, agradeciendo a quienes ya se apuntaron y llamando a más especialistas a dar el paso.

La meta es clara: menos espera, más cirugías y una atención más humana. Si camina como se promete, Médicos con Corazón podría convertirse en un respiro real para miles de panameños que hoy siguen contando los días desde una lista de espera.