MIDES publica “Há-bla-lo” para que la gente no se quede callada
La ministra Beatriz Carles dijo que “Há-bla-lo” recoge lo que se escucha al otro lado del teléfono. Gente con ansiedad, tristeza, problemas familiares
MIDES saca libro “Há-bla-lo” para que la gente no se quede callada
Noticia:
En medio de tantas cosas que la gente se guarda por dentro, el MIDES decidió tirar una herramienta directa, sin vueltas. Se llama “Há-bla-lo”, un libro sencillo, visual, de esos que se pueden abrir en cualquier momento, pensado para ayudar a hablar de lo que pesa y de lo que duele.
La presentación se hizo este 16 de enero, y la idea es clara: que la salud mental deje de sentirse como algo complicado o lejano. Nada de palabras raras ni discursos técnicos. Frases simples, cotidianas, de las que uno entiende sin tener que pensar mucho.
El libro nace del trabajo diario de la Línea 147, donde psicólogos y trabajadores sociales escuchan, orientan y acompañan a personas que llaman buscando desahogo o ayuda. Desde que la línea se relanzó en septiembre de 2024, ya van más de 18 mil llamadas.
La ministra Beatriz Carles dijo que “Há-bla-lo” recoge lo que se escucha todos los días al otro lado del teléfono. Gente con ansiedad, tristeza, problemas familiares. Personas que a veces solo necesitan escuchar que no están solas.
El contenido va directo al punto. Mensajes cortos como “lo estás haciendo bien”, “déjate querer” o “todos cometemos errores”. También trae ejercicios simples de respiración, relajación, manejo de emociones y pequeñas guías para ordenar la cabeza cuando todo parece revuelto.
Desde el MIDES explican que el libro no viene a reemplazar la Línea 147, sino a reforzarla. Una herramienta más para quienes no siempre se animan a llamar, pero sí a leer, subrayar o guardar una frase.
Carles agradeció al equipo creativo Otra Vez Sin Brief, a la Fundación Más Móvil y a todos los que se sumaron al proyecto, destacando que cuando el trabajo es en conjunto, el impacto llega más lejos.
La invitación es clara: leerlo, compartirlo y hacerlo circular. Porque hablar, aunque cueste, sigue siendo el primer paso.