Nacional - 02/1/26 - 12:29 PM

Mulino: 18 meses duros, decisiones incómodas y promesas en curso

Reconoció que hubo sacrificios, pero insistió en que no llegó a administrar el caos, sino a meterle mano.

 

Por: Redacción / Crítica -

El presidente José Raúl Mulino  pasó revista a sus 18 meses en el poder, un periodo que él mismo describió como pesado, exigente y lleno de decisiones que no gustaron a todos, pero que —según dijo— eran necesarias.

Mulino dijo que el país venía cargando años de desorden, improvisación y privilegios mal repartidos, y que a su gobierno le tocó apagar incendios mientras la gente seguía trabajando, estudiando y buscando cómo sobrevivir

Reconoció que hubo sacrificios, pero insistió en que no llegó a administrar el caos, sino a meterle mano.

Uno de los temas que más defendió fue el cierre del paso migratorio por el Darién. Recordó que por ahí cruzaban millones de personas en condiciones infrahumanas, sin control, sin saber quién entraba ni con qué antecedentes. 

Dijo que eso se acabó. Que el Estado recuperó el control, se activaron deportaciones y repatriaciones, y que ese capítulo oscuro no debe repetirse más. Lo llamó por su nombre: un desastre humanitario y ambiental.

En el frente internacional, Mulino habló claro sobre las listas negras que golpearon la imagen del país. Dijo que Panamá fue señalada injustamente y que eso le costó caro a la gente común: créditos más caros, menos inversión, negocios frenados.

 Contó que tocó puertas, habló con presidentes y llevó el tema hasta la ONU. Aseguró que ya se salió de una lista importante, aunque admitió que todavía queda otra, y prometió que este año van por esa.

También mencionó el respaldo de Ecuador para sacar a Panamá de una de esas listas y dejó clara la postura del país frente a Venezuela, señalando al régimen como responsable de una crisis que empujó a millones a migrar.

Cuando tocó el tema del Canal de Panamá, Mulino no titubeó. Sin mencionar directamente a Donald Trump ni a China, dejó claro que hubo un momento tenso, donde la relación con Estados Unidos pareció romperse. 

Señaló que se manejó con cabeza fría, diplomacia y paciencia. El mensaje fue directo: el Canal es panameño, sigue siendo panameño y lo seguirá siendo.

Sobre la entrada de Panamá al Mercosur como Estado Asociado, habló de oportunidades. 

Más mercados, más movimiento, más peso estratégico. Dijo que eso no fue casualidad, sino resultado de una diplomacia activa que busca poner al país en el centro del mapa entre el norte y el sur del continente.

Mulino cerró reafirmando que Panamá mantiene cooperación con Estados Unidos contra el crimen internacional, que se fortaleció la seguridad y que el país sigue siendo un punto clave en la región. Sin prometer milagros, sin discursos dulces. Balance crudo, como él mismo lo pintó: gobierno bajo presión, decisiones incómodas y una ruta que todavía no termina.