Predicciones The Economist

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La portada de la revista The Economist, que cada año hace vaticinios de lo que sucederá en un año, presenta al mundo en el 2021 como una máquina tragaperras de Joe Biden, Vacunas, Mascarillas, China y con la imagen del Covid-19 de inicio a fin.

El gran tragamonedas mundial. En una economía en quiebra, como la actual, son los bancos centrales quienes deciden, a través de la fijación de tasas de interés y el “Quantitative Easing” cuánto dinero estará disponible en la economía, a quiénes salvarán y a quiénes no, señala el portal Conclusión.arg.

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- La palanca. Da inicio al mecanismo y tiene en su extremo un globo terráqueo, que muestra cómo desde las élites financieras se concibe parasitariamente al mundo y a la economía real: un recurso a parasitar por parte del sistema bancario de dinero fraccionario y que permite iniciar todo el mecanismo de dinero especulativo, mercados de bonos de deuda, derivados, etc., que representa incontables veces el PBI real de los países. El valor generado por el trabajo de miles de millones de personas en todo el mundo termina finalmente, vía los distintos sistemas de crédito y endeudamiento en las manos de muy pocos megafondos financieros.

Las 4 columnas. Inician y terminan con una imagen de un coronavirus. Lo que muestra que todo el 2021 estará enmarcado por el Covid-19, de inicio a fin. Todo lo que ocurra en el medio tendrá este contexto inevitable que servirá para justificar las distintas medidas que se requieran, tanto para controlar y vigilar a la población como para “resetear” la economía global, tal y como lo viene proponiendo el Foro Económico Mundial.

La vacuna. Dentro de este contexto la primera columna nos muestra una vacuna, saliendo por la mitad su contenido. Una forma de mostrar que será el año de vacunaciones masivas a millones de personas en todo el mundo, pero no todos terminarán siendo vacunados. Otro elemento a considerar será el grado de obligatoriedad o no de la misma, lo que en principio parece depender de cada país, pero es sabido que irá siendo exigible de distintas formas, como requisito para los desplazamientos, renovación de documentación oficial de las personas, etc.

Emoticón chino con mascarilla. Más allá de las vacunaciones, los poderes globales mantendrán buena parte de las restricciones sobre la población que se fueron desarrollando a partir del Covid-19, siguiendo el ejemplo de China.

Joe Biden como figura fija/inamovible. Quizá la más importante en este esquema, ya que se encuentra en el centro y sin movimiento. The Economist, al igual que todas las cadenas globales de medios, ya mostró su total predilección por Biden y no considera ninguna posibilidad de que no sea el próximo presidente.

- Bandera norteamericana partida. Siguiendo a la imagen de Biden aparece una bandera norteamericana partida al medio: si Trump insiste en permanecer en la presidencia aduciendo que hubo fraude, el resultado será una inevitable guerra civil.

8- Arma nuclear. En la misma columna relativa a la presidencia de EEUU con una imagen de una bomba atómica. Muchos analistas sostienen que el asesinato del general iraní Qasem Soleimani fue de hecho un intento de iniciar una conflagración bélica a gran escala. Es sabido que Biden ha tenido a lo largo de su extensa historia política como senador aceitados lazos con el Complejo Industrial Militar. Este sector, tras 4 años de no encarar una guerra como las que venía desarrollando en Medio Oriente bajo los gobiernos de George Bush y Barack Obama, buscará restablecer su statu quo belicista, regresando, de la mano de Biden al concepto de “guerra eterna”.

Pedrodólar pasando, energía eólica y China. Biden ha afirmado que dejará de lado el shale oil y el shale gas y que se sumará a la apuesta globalista por enormes plantas de “energías renovables”. Esta transición tecnológica con respecto a la energía traerá aparejado grandes cambios a nivel mundial. Perderán peso específico Arabia Saudita y países de Medio Oriente. Significará también un fuerte golpe a Rusia, uno de cuyos fuertes es precisamente el control estratégico de la energía de buena parte de Europa. Libera a China de buena parte de su dependencia energética y quita sustento al petrodólar, dejando la vía libre para su reemplazo por criptomonedas blockchain controladas por los bancos centrales.

Cambio Climático y Great Reset. La apuesta de The Economist a partir de 2021 es la misma que la del Foro Económico Mundial, un Gran Reseteo de la economía global, con base en el ecologismo radical, fin de la industria como la conocemos, despoblamiento y transición hacia un nuevo paradigma tecnológico basado en robótica e Inteligencia Artificial.

Logo de Zoom: Virtualidad y Transhumanismo. Como hemos dicho, el Covid-19 ha sido en buena parte la puerta de entrada a la transición hacia un nuevo paradigma tecnológico a nivel global, que durará varios años para instalarse en su plenitud y que implicará en buena medida un cambio civilizatorios, una “nueva normalidad” radicalizada, donde los lazos humanos serán virtualizados y en ruira hacia el Transhumanismo, con un ser transhumano ya despojado de sus apegos culturales, tradicionales, religiosos, nacionales, sexuales y aún de su propia corporalidad biológica. Los adelantos de corporaciones como las de Elon Musk ya han avanzado hacia la progresiva fusión entre el cerebro humano y la Inteligencia Artificial.

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