Nacional - 26/1/26 - 12:21 PM

ANTAI castiga a 11 funcionarios por faltas graves al Código de Ética

Los casos fueron analizados en expedientes administrativos recientes.

 

Por: Redacción / Crítica -

Once servidores públicos de distintas entidades del Estado terminaron sancionados por Antai luego de que se comprobara que violaron el Código de Ética. Los expedientes hablaron solos.

Las investigaciones salieron de denuncias, varias anónimas, y tras revisar papeles, cargos y movimientos internos, la Autoridad encontró nepotismo, irregularidades y faltas graves. Hubo pruebas y consecuencias.

Uno de los casos más sonados explotó en la Lotería Nacional de Beneficencia. Una denuncia apuntó directo a la Jefa y Subjefa de Recursos Humanos, señaladas por tener a sus propias hijas nombradas dentro de la institución.

La investigación confirmó que las jóvenes sí estaban laborando allí y que sus nombramientos se dieron mientras sus madres mandaban en Recursos Humanos.

Cuando el caso salió a flote, las hijas renunciaron. Pero eso no cerró el expediente. La ANTAI siguió adelante y recomendó la destitución de ambas funcionarias. Ellas intentaron frenar el golpe con recursos legales, pero en diciembre terminaron renunciando, y el caso se cerró por sustracción de materia.

Otro expediente terminó con una recomendación de destitución para una funcionaria y un golpe directo al bolsillo de la alcaldesa de un distrito del interior, sancionada con el 50% de su salario mensual, tras comprobarse faltas al Código de Ética.

La lupa también cayó sobre la Universidad de Panamá. Dos servidores públicos fueron denunciados por nepotismo, y tras la investigación se confirmó que sí incurrieron en conductas prohibidas, por lo que fueron sancionados.

En la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), el problema fue otro. Tres funcionarios ocupaban cargos sin tener los títulos académicos exigidos. Aunque tenían experiencia, la ley es clara. Sin título, no hay excusa, y hubo sanciones.

Además, la ANTAI atendió dos denuncias más por incumplir horarios de trabajo. Una contra una funcionaria del Ministerio de Educación y otra contra un funcionario de la Universidad de Panamá. La investigación comprobó que no cumplían la jornada, y también fueron castigados.