APEDE alerta: sin paridad real, la democracia en Panamá se queda corta
“La paridad no puede depender de justificaciones internas ni de criterios discrecionales; debe ser una regla clara, exigible y verificable”, señaló De Sanctis
APEDE alerta: sin paridad real, la democracia en Panamá se queda corta
En medio de la discusión de las reformas electorales rumbo a 2029, la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) lanzó una advertencia directa: si no hay paridad efectiva, la democracia se debilita.
Así lo dejó claro su presidenta, Giulia De Sanctis, al referirse al debate que hoy se da en la Comisión de Reformas Electorales, donde se mantuvo la llamada “válvula de escape” que permite a los partidos no cumplir con la postulación paritaria de mujeres y hombres.
“La paridad no puede depender de justificaciones internas ni de criterios discrecionales; debe ser una regla clara, exigible y verificable”, señaló De Sanctis, dejando claro que la excepción vacía de contenido el principio de igualdad.
Por primera vez en más de dos décadas, la Comisión no eliminó esa excepción desde la etapa técnica, algo que antes ocurría más adelante, en la Asamblea. Para APEDE, el hecho representa un retroceso, agravado porque contó con el aval —por abstención— de la mayoría de los partidos políticos y también de sectores que tradicionalmente habían respaldado el fortalecimiento institucional.
De Sanctis recordó que la experiencia en América Latina demuestra que la paridad sí funciona. En otros países, la representación femenina alcanza entre 45 % y 52 % en parlamentos y gobiernos locales. En Panamá, la cifra sigue estancada entre 21 % y 23 %.
“La baja representación femenina no responde a falta de capacidad ni de interés”, subrayó la presidenta de APEDE. Según explicó, las mujeres siguen siendo colocadas mayoritariamente en cargos de suplencia, mientras los puestos principales continúan en manos de hombres, lo que confirma que el sistema actual reproduce las desigualdades.
La organización empresarial también recordó que Panamá ha asumido compromisos internacionales en materia de igualdad de género e institucionalidad democrática, y que mantener excepciones como esta contradice esos compromisos.
Además, citó estudios nacionales que reflejan que más del 90 % de la ciudadanía apoya leyes de paridad, y que una mayoría cree que al país le iría mejor con más mujeres participando en política.
Desde APEDE, el llamado fue claro y directo: revisar y corregir la permanencia de la “válvula de escape”, ya sea antes de que el proyecto cierre o durante el debate en la Asamblea Nacional.
“La paridad no es una concesión ni una imposición. Es una condición básica para una democracia legítima, moderna y representativa”, insistió De Sanctis.